Iniquidad

Ilimitado y a la vez medido,
perenne, sin embargo pasajero;
el carbón y hierro hacen acero,
tu cuerpo y el mío, hacen nido.

Gradación en todo tiempo vivido,
sólo siendo nosotros lo primero;
que nos hizo vivir en desafuero,
con actos que restamos al olvido.

Mi corazón absorto, conmovido,
escuchaba cantar al agorero:
“¡castigo en aquel amor prohibido!”;

¿Prohibido sin importar ser sincero?,
y libre pero también reprimido,
y un gritar en silencio… te quiero.

Arrepentido

Aquella vez que salí de tu dintel,
yendo tras otros nidos, tras de garzas;
hoy mis sueños anidan sobre zarzas,
añorando la tersura de tu piel.

Fui sacrílego, pecador, infiel,
pero pague costosas esas farsas;
olvide por completo las comparsas,
es pues ahora hiel… hiel en vez de miel.

Merced arrepentido te demando,
batido por las balas de la vida,
castillo que me voy desmoronando;

al hambre del amor, sé mi comida,
evita confundirme con el fango
perdonemos… olvida la partida.

Pero…

Extraño todos aquellos momentos,
derrochando palabras de “te quiero”;
otras tantas como “sin ti me muero”
y miles más pactando juramentos.

Gritamos nuestro sentir hacía los vientos,
ahora, nuestro grito es lastimero;
último soy cuando antes fui primero
y no tenerte el peor de los tormentos.

Tus besos son manjares suculentos,
hoy los mendigo peor que limosnero,
acuérdate de aquellos sentimientos;

que todo por hacer era sincero,
y nunca entre los dos impedimento,
había, pero… hoy existe el pero.

Desesperanza

Endeble corazón llorando triste,
y frágil desvariando por perderte;
al Señor sólo pide poder verte
y preguntar por qué de mi te fuiste.

Al escapar tan sólo conseguiste,
mucho mejor por dentro conocerte;
y lo fácil que puedes corromperte,
tan fácil; como del amor desvistes.

No sabes qué profundo me heriste,
merecía tal ves, tener más suerte
y sin decir adiós, nada dijiste;

Desesperanza sobre mí se vierte,
bueno, qué bueno que de mi partiste,
lloro, serían más lágrimas tenerte.

Espera

Así, como una gota constante traspasa una roca,
y el viento erosiona montañas suavemente;
así con insistencia, insistiré, insistente,
hasta poder besar tu roja boca.

La larva para convertirse en mariposa,
el retoño para ser frondoso amate;
la naturaleza misma el tiempo abate,
botón que lento se transforma en rosa.

Así como la rosa misma ansiosa,
espera a su destino fiel;
la abeja toma el néctar, la hace miel
y con amor su polen la alboroza.

El Carbón espera ser diamante,
la estalactita tocar la estalagmita;
es ahora el amor el que me incita,
cortejarte cauto, siempre avante.

Espero como lienzo a ser pintado,
esperas como el arpa ser tocada;
espero tenerte pronta enamorada,
como por ti me encuentro loco enamorado.

Añoranza

Sufro por no poder hacerte mía,
y por no proferirte lo que siento;
matándome por dentro; cobardía,
llorando por estéril sufrimiento.

Aún oigo la voz que me decía,
la tendrás… como se tiene al viento;
y contemplo mi mano ya vacía,
y mi fe; flaqueando en el intento.

No serás de mi vida fantasía,
ni seré de la tuya ceniciento,
seremos del amor la garantía;

uniendo nuestras vidas cien por ciento,
venciendo al temor día tras día
y probar lo tibio de tu aliento.

Recuerda

Ahora que te encuentro mujer,
sé que te vas tal vez para nunca más volver;
ahora que creí compartir ratos felices,
el destino se opone y los transforma en infelices.

Ahora que me había llenado de ilusiones,
te marchas, ahogándome entre más desilusiones;
ahora que mi corazón reboza de alegría,
me dejas lleno de melancolía.

Ahora que creí realizar una quimera,
te alejas, pero recuerda mi corazón te espera;
ahora que sabor tenía la vida,
se muere con esta despedida.

Ahora que te ausentas te confieso,
que mi vida doy por darte un beso;
recuerda una cosa, sólo una,
recuerda que te amé como a ninguna.

Sin Respuesta

Un mal sufro, por muchos conocido,
es el mal del amor, que pegadizo;
por lo mismo llegado sin aviso
y a la vez sin ser correspondido.

Estoy solo, postrado, desmarrido,
esperando concluya tal hechizo;
ven… termina mi mal te garantizo
olvidarnos por siempre del olvido.

¿El dar sin recibir? qué divertido,
es estar bajo lluvia de granizo
como creer sentir y estar dormido;

pagar por aquello que no se hizo,
¡oh! doloroso mal adolecido
obstruyes el portón al paraíso.

Morena

Escucha morena mía,
escucha cuánto te quiero;
has de saber que muero
por querer besar tu boca,
que hermosa pasión provoca
y una envidiable profía.

Esos rasgados ojos,
apenas me pueden ver;
pero sé: “me van a querer”
porque a este amor decidido,
muy dentro te le has metido
y no lo harás perecer.

Qué esperas morena mía,
no vez que mi cuerpo ansía;
estar con el tuyo estar
y como lo dije atrás,
sé que me vas a adorar
muchas noches con sus días.

Te quiero, te quiero
y el corazón que conmigo
esperando está por vivir,
acaba de decidir
mejor es que no me muero.

Mejor mi adorada morena,
nunca serás ajena;
pues estoy fuera de sí,
y siempre serás de mí
morena mía… morena

Evocación

Sobre mi mente vaga tu belleza,
cabellera sutil hecha cascada;
va cayendo dorsal como si nada,
cubriendo tu febril naturaleza.

Si por tenerte, vivo con firmeza,
si por no, vida cruel acongojada;
no quiero ver mi pena realizada,
ni tampoco morar con la tristeza.

Tus labios, son rubíes deslumbrando,
tu canto de sirena me domina,
tu cuerpo de diosa va llevando;

al gran amor gritar por tal espina,
la cual al corazón va desangrando,
siendo mi verdugo y asesina.

Otra Vez

Te miro desde lejos y al mirarte,
descubro que me tienes cautivado;
corazón, otra vez enamorado,
caíste nuevamente sin fijarte.

Es demasiado tarde retirarte,
tendrás que conquistar, pues a tu lado;
cuántas noches en vela lo has pensado,
estar entre sus brazos muy aparte.

Hay anhelo deseoso por besarte,
ansias por no seguir ilusionado,
inquietud por poder enamorarte;

basta ya con estar ensimismado,
pues con caricias quiero cobijarte
y tiempo al tiempo restar… pero a tu lado.

Recordándote

Te recuerdo tanto pues creyéndote olvidada,
busqué refugiarme de tu amor en otros brazos;
busqué el calor de otros besos y no seguir la huella de tus pasos,
busqué engañándome encontrar amor en otra amada.

Te recuerdo porque ahora la bella mujer que me consuela,
ve conmigo tu fantasma que me acosa;
sabe que al besarla no es a ella a quien mi boca anhela,
sabe que es ella la espina y no la rosa.

Te recuerdo no por lo que fue sino por lo que hubiera sido,
pues hay tanto amor por respirarse;
y respiro ahora el viento del olvido
y respiro también el lastimarse.

Te recuerdo amor, y así es la vida,
pues cuando no tienes quieres y cuando tienes tiras;
y cuando lo tiras vez lo bueno y malo al no tenerlo
y más vale mal amor por conocerlo que un nuevo amor con sus mentiras.

Te recuerdo amor… «Bella Mujer»,
pero antes de recibir se da;
y también del estirar… ceder,
no se habla tanto sin oír, ni vivir ignorando fallecer.

Te recuerdo amor con tanto orgullo,
porque eres de verdad, eres hermosa;
pues antes de ser mía eras capullo
y te fuiste convertida en mariposa.