Un mal sufro, por muchos conocido,
es el mal del amor, que pegadizo;
por lo mismo llegado sin aviso
y a la vez sin ser correspondido.
Estoy solo, postrado, desmarrido,
esperando concluya tal hechizo;
ven… termina mi mal te garantizo
olvidarnos por siempre del olvido.
¿El dar sin recibir? qué divertido,
es estar bajo lluvia de granizo
como creer sentir y estar dormido;
pagar por aquello que no se hizo,
¡oh! doloroso mal adolecido
obstruyes el portón al paraíso.
