Te miro desde lejos y al mirarte,
descubro que me tienes cautivado;
corazón, otra vez enamorado,
caíste nuevamente sin fijarte.
Es demasiado tarde retirarte,
tendrás que conquistar, pues a tu lado;
cuántas noches en vela lo has pensado,
estar entre sus brazos muy aparte.
Hay anhelo deseoso por besarte,
ansias por no seguir ilusionado,
inquietud por poder enamorarte;
basta ya con estar ensimismado,
pues con caricias quiero cobijarte
y tiempo al tiempo restar… pero a tu lado.
