Veneno

Cómo muero lentamente al recordarte,
ya que eres veneno lento en mi existencia;
fuiste vida una vez al adorarte
y ahora de dolor fallezco por tu ausencia.

Veneno, porque el haberte perdido es tan letal,
que mi corazón sin razón para seguir latiendo;
al verte y no tenerte le hace mal
y de esa enfermedad se está muriendo.

Ante el desahucio que el destino le ha trazado,
seguirá extrañando la locura;
del haberse locamente enamorado
y resignado morir… por su aventura.

Dulce Veneno

Tus labios con sabor a granadina,
una piel exquisita de lisura;
es tu cuerpo portento de escultura,
refugio del pecado, tu hornacina.

Por esta vez la vida celestina,
al manso lo ha llenado de bravura;
cayendo en un estado de locura
y yendo tras tu estela diamantina.

Eres seta con dosis que alucina,
y son tus besos gotas de angostura
mezcladas con un poco de estricnina;

se torna peligrosa la aventura,
anormal te conviertes libertina
y caballero soy sin armadura.

Despecho

Mujer orgullosa y altanera,
egoísta pensando en tu provecho;
el amor ha salido de tu pecho,
sólo capricho y rencor impera.

Has dejado de pronto ser sincera,
el cielo de la calle ser tu techo;
internas al camino más estrecho,
eres un ángel convertido en fiera.

Olvidas el ser madre cuando fuera,
y duermes retirada de tu lecho
ha pasado ya por ti la primavera;

Y al invierno crudo vas derecho,
la cerrazón provoca tu ceguera
conducta suscitada del despecho.

Enfermo

Me dicen que enfermo me encuentro desahuciado,
ya que el amor en sí no tiene cura;
y quiero confesarles un pecado:
“es amar a alguien bella, hermosa, pura”.

Preciosa mujer todo en tu cuerpo me fascina,
mi amor por ti, tiene medida;
Sólo en tu ser encuentro medicina
y mi medida, amarte sin medida.

Tu curas mis males adquiridos,
loco por amarte con locura;
ya que una locura amarte ha sido
te lo repito otra vez… eres mi cura.

Fácil es amar, amar de entrada,
difícil salir ya que una vez que lo pruebas, éste te atrapa;
difícil salir de su morada
ya que de la trampa del amor nadie se escapa.

Se dice que el miedo es un sentimiento más fuerte que el amor,
y es verdad, siento miedo pero de pensar perderte;
no siento miedo a la tortura ni al dolor sólo perderte,
que de perderte me pierdo con la muerte.

Puedo decirte lo mucho que te quiero
pero mucho jamás es suficiente;
y un feliz castigo mi deseo,
y ese castigo es poder amarte siempre.

Lejanía

Natural y volátil cual grisú,
te tornas invisible día, día;
más lejos esta vez tu lejanía
más lejos todo, más lejana tú.

He decidido romper con el tabú,
necesito tener más alegría;
hilvanaré sobre la seda mía
tus crines convirtiéndonos tisú.

Vehemencia mordaz poder asirte,
insospechado lance te deparo
visible te prometo convertirte;

Encenderé mi sol… volverlo faro,
final del arcoíris y seguirte,
hallando tu tesoro, luego… avaro.

Olvidar

Intentando mil maneras de olvidar,
transcurro todo tiempo recordando;
pasado por el cual vago llorando
un designio que me veda razonar.

Son tus besos imposibles de olvidar,
tus palabras de amor van taladrando;
mi voluntad estas pulverizando
y mi orgullo no lo puedo memorar.

Ven, dime el tiempo que debe de pasar,
para que el corazón tome su mando
dime cuánto tiempo más debo penar;

pues llamándote paso deambulando,
dime cuánto tiempo más debo gritar;
— gritar —: “que no lo sigas disturbando”.

Amor Eterno

Cuánto tiempo quisiera pasaras a mi lado,
tantos minutos, como arenas en las playas y en desiertos;
tantos, como estrellas de miles firmamentos,
tantos, como hojas que todo árbol en la historia de la vida han deshojado.

Quisiera inventar nueva elocuencia,
la que existe no alcanza expresar el sentimiento;
gritar, hasta el último hálito de aliento,
sin que nada, ni nadie mengue esta querencia.

A Morfeo pediré, me incruste entre tus sueños,
que en ellos pasemos cada instante;
ser amor, ser amigo, ser amante,
ser la luz, ser camino, ser tu dueño.

Eterna juventud, tu fuente hemos buscado,
beber saciando así, la ineludible muerte y agonía;
pues de sólo pensar no verte un solo día,
que por un rayo termine fulminado.

Te adoraré en el más allá que tanto dicen,
ya seas tú o yo quien parta luego;
a los ángeles pidamos nos avisen
y del amor continuar con nuestro juego.

Epopeyas

Si me pides el sol te lo daría,
si pides mil estrellas voy por ellas;
por el rayo, relámpago y centellas
lo que quieras te doy querida mía.

Tu me das el calor del nuevo día,
me entregas de la vida cosas bellas;
regalas la hermosura que destellas
y el amor, el camino que nos guía.

Tenemos por eterna garantía,
no los “genios de cientos de botellas”
que cumpliendo deseos de forma fría;

se pierden del por qué las epopeyas,
imposibles, que por tu amor haría,
y dejar en tu espíritu hondas huellas.

Cuánto tiempo he perdido

Cuando niño… Dormido,
cuando niño… Jugando;
cuando niño… Llorando,
cuando niño… En olvido.

Cuando joven… Soñando,
cuando joven… Bebido;
cuando joven… Bailando,
cuando joven… Perdido.

Cuando viejo… Rendido,
cuando viejo… Negando;
cuando viejo… Añorando,
cuando viejo… En olvido.

Cuánto tiempo perdido,
mi tiempo se va escurriendo;
pues sabiéndome muriendo,
mi vida va sin sentido.

El no verte

El no verte a mi lado,
una sombra de tristeza cubre,
al corazón que enamorado
vivir sin ti aún no descubre.

El no verte a mi lado,
a una rosa lozana veo marchita;
me siento infeliz y desolado
pues por lo que antes reía, ahora me irrita.

El no verte a mi lado,
amanece sin sol y sin rocio;
extrañándote me encuentro desvelado
y en lo que antes confiaba no confío.

El no verte a mi lado,
desespero al que paciente,
años espera ser amado
pues sabe que el amor es aliciente.

El no verte a mi lado,
grito tu nombre y nadie escucha;
loco, demente me han nombrado
y por olvidarte me enfrento en cruenta lucha.

El no verte a mi lado,
prefiero no haber nacido porque siento,
siento que mi vida es un pecado
y pagándola estoy con sufrimiento.

Ratos…

Piensas fuiste de mi vida un rato,
un rato que cambió toda mi vida;
rato llorando triste tu partida
fue bello rato de sentirse grato.

Un rato sin tener ningún recato,
fiel rato que el corazón anida;
rato que no tiene una salida,
rato de prontitud por arrebato.

Rato fugaz que de los dos innato,
rato de sensación desconocida,
tal rato que de cruel asesinato;

terminó con la tristeza habida,
finalizó con el rencor ingrato,
sanó con caricias vieja herida.

Felonía

Hoy a cambiado mi sentir, hoy cambia todo;
galimatías escuché de mi adorada,
cuando antes la cristalina verdad que se escuchaba
cayó en la tierra como lluvia y se hizo lodo.

La traición que me juega me lastima,
sus mentiras que me dice hieren tanto;
y la llaga que a mi amor produce sal y llanto,
y un interminable caer desde su cima.