Dulce Veneno

Tus labios con sabor a granadina,
una piel exquisita de lisura;
es tu cuerpo portento de escultura,
refugio del pecado, tu hornacina.

Por esta vez la vida celestina,
al manso lo ha llenado de bravura;
cayendo en un estado de locura
y yendo tras tu estela diamantina.

Eres seta con dosis que alucina,
y son tus besos gotas de angostura
mezcladas con un poco de estricnina;

se torna peligrosa la aventura,
anormal te conviertes libertina
y caballero soy sin armadura.

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