Como tú…

Como tú… una ninfa por desarrollar su gran belleza,
como tú… un nuevo río queriendo conocer el ancho mar;
como tú… un botón de rosas esperando ansiosa reventar,
como tú… una mañana bañada de rocío.
como tú… un pajarillo queriendo despegar del vuelo,
como tú… una caricia mitigando un gran dolor;
como tú… una alegría que sirve de consuelo,
como tú… un corazón en busca de un amor.

El gato y el ratón

Es el juego del gato y del ratón,
de pensar que uno es gato en la movida;
uno al otro se sirve de comida,
degustándose el oro y la pasión.

Siendo el cebo la carne y posición,
la promesa y mentira está escondida;
uno cede y aquella cae vencida,
dice gana, y el otro que es campeón.

Dice: — ¡tonto! — a mis pies cayo vencido,
y pregona la hazaña a sus amigas,
nunca dice que todo fue vendido;
que es un triunfo rodeado por ortigas,
“victoria” que jamás se irá al olvido,
y alusiones serán sus enemigas.

Plática

Qué puedo hacer si al corazón desdigo,
si he causado en su entorno ensoñación;
si a diario le repito la canción,
que pronto la tendré cerca y conmigo.

Qué le puedo decir si no consigo,
un algo que le borre la ilusión;
que calme su feliz palpitación,
y evite parecer un enemigo.

Le he dicho que te quiero y es verdad,
y ciego siente más las emociones,
me tienes a capricho y voluntad;

dejemos platicar a corazones,
que su sueño se torne realidad,
y que emane el amor a borbollones.

¿Cómo olvidarte?

Recordando estoy lo que he sentido,
por aquel amor fugaz que aún me trastorna;
y que no logro la dicha del olvido,
y que todavía también en su esclavo me transforma.

¿Cómo olvidarte quiero? me pregunto,
si tu recuerdo alimenta mi vida desolada;
rotundo no de mi corazón ante este asunto,
que después de ser mi todo, seas mi nada.

¿Dije dichoso atrás si te olvidase es que sería…?,
!qué mentira¡, qué mentira si te quiero;
jamás dejé de hacerlo y todavía,
por tu ausencia muero… muero.

¡Arráncala! me dicen, de tu mente y corazón debes hacerlo,
te extraño amor… te amo;
dime qué haces con tu cariño ausente,
¿dime qué hacer, dime qué exclamo?
dime qué hacer, si muriendo estoy por ti y estás enfrente,
y en lugar de ofrecerme tus labios tibios das tu mano.

Ya sé qué hacer con tú amor, que de poder hacerlo,
hacer lo haría, ¿sabes qué?;
¡morir!… y mi amor por ti terminaría.

Pensamiento

Mi pensamiento te dibuja ansioso,
y goza dibujando tu figura;
con el fino pincel de esencia pura,
y con talento etéreo, prodigioso.

Y dibujando tu contorno hermoso,
sobre el lienzo de un sueño de locura;
es el azul del cielo su tintura,
y en el plasma tu porte majestuoso.

Da retoque a tus labios suavemente,
a la sombra pequeña de tus senos,
a tu pelo cayendo displicente;

esos ojos tranquilos y serenos,
ya se encuadra en el marco de mi mente,
y se luce en el salón de desenfrenos.

Herida

Así como por el tiempo consumido,
siendo grano de arena en un desierto;
una nota en lo grande del concierto,
hoy me encuentro en las arras de tu olvido.

De nada ha servido haber vivido,
tierra estéril, la tierra de tu huerto;
te tuve, te perdí y eso es lo cierto,
ya lo demás carece de sentido.

Tus palabras no alcanzan a mi oído,
no soy feliz, con nada me divierto,
no he podido sanar, me encuentro herido;

la presencia de amor ya no la advierto,
¿por qué tuve que haberte conocido?
Era un simple mortal… hoy, simple muerto.

Pecado

A ti, mi Dios que la vida has dado,
a ti solamente puedo platicar;
solamente tu me puedes perdonar
el haber cometido tal pecado.

Infringí cierta ley en alto grado:
“la mujer de tu prójimo no desear”;
por el diablo fácil me deje tentar,
deseé conquiste y he traicionado.

Ayúdame borrando del pasado,
toda cosa que la hiciese deplorar
culpable de su mal equivocado;

soy yo; y doble lo tengo que pagar,
pagaré penitencia por un lado
y la peor… nunca deberla recordar.

Si amar…

Si amar es un pecado… Pecador,
Si amar es un delito… Delincuente;
Si amar está prohibido… Infractor,
Si amar es inmoral… Soy indecente.

Si amar es algo irreal… Soñador,
Si amar es grosería… Irreverente;
Si amar es algo humano… Humano soy,
Si amar es ser o estar… Estoy presente.

Ven a mi muerte a escuchar el último grito de mi aliento,
Solamente escucharás… La quiero;
No veras en mi rostro dolor ni sufrimiento,
Pues de morir a olvidarla… Lo primero.

Sufrimiento

Me carcome la rabia por dentro,
de saber que te besan otras bocas;
vorágine que nace del encuentro
de sucesos por actos que provocas.

Lo más profundo del dolor me tocas,
cruel y veraz el drama que me enfrento;
y esperanzas de verdades pocas,
aumentan consabido sufrimiento.

Más no quiero pensar el triste cuento,
en el cual al pasado me remontas
escuchando más cerca mi lamento;

rebotando tu voz sobre las rocas,
de regreso, lastiman siendo viento
sufriendo la más cruel de las congojas.

Temores

Escondida, temerosa y sola,
botón que te resignas a ser rosa;
un bello poema convertido prosa
y la razón al corazón inmola.

Tu pensar, la naturaleza viola,
no pongas al amor en una fosa;
cruel forma de penar tan dolorosa
pero tus ojos, la verdad insola.

Emerge, descubriéndote sin suerte,
mala suerte del mal arte de mentir
pero querer será siempre más fuerte;

acabarás de juzgar y más sentir,
impulso raro veda concederte:
amar… el mejor motivo de vivir.