Me carcome la rabia por dentro,
de saber que te besan otras bocas;
vorágine que nace del encuentro
de sucesos por actos que provocas.
Lo más profundo del dolor me tocas,
cruel y veraz el drama que me enfrento;
y esperanzas de verdades pocas,
aumentan consabido sufrimiento.
Más no quiero pensar el triste cuento,
en el cual al pasado me remontas
escuchando más cerca mi lamento;
rebotando tu voz sobre las rocas,
de regreso, lastiman siendo viento
sufriendo la más cruel de las congojas.
