En el ambiente taurino
tres grandes han existido
dos para siempre han partido
así lo manda el destino.
Uno, Espinosa «Armillita»
vive Rodolfo Gaona
y hoy la muerte no perdona
a Manolo y nos lo quita.
Martínez el gran torero
de fama toda tu historia
has dejado en la memoria
aquel toro «Santanero».
También el bravo «Amoroso»
fue concierto tu faena
que en ese pozo de arena
te hiciste el más famoso.
Te vio nacer Monterrey
y en California, San Diego
nos dijiste «hasta luego»
ha muerto el Rey… ¡viva el Rey!
Fuiste; de época torero
también «el último Mandón»,
te salvaste del Pitón
no al infarto traicionero.
Noventa y una corridas
con ochenta y una orejas
diez rabos y pocas quejas
en «la México» vividas,
de diecisiete cogidas
dos fueron de gravedad,
pero tu aliada la edad
nos convidó de más gloria
con tardes bellas de euforia
y pases a voluntad.
Por el capote y muleta
las banderillas y espada
como la bestia indultada
por todo se te respeta.
En hombros varios los días
la sangre y rojos claveles
tú… corona de laureles
el mejor de torerías.
Manolo Martínez… adiós
el maestro de maestros
enterraremos tus restos
tu Espíritu está con Dios.
