Nublando te encuentras al sentido
empañando mi nítida cordura
lánguido objetado tu hermosura
lento al instinto del olvido
yugo en el alma me pusiste
nigromante mujer apasionada
estrujas del sentimiento su morada
lágrimas en mis clisos concediste
yermo el corazón se encuentra
nebulosa que sin miedo adentro
epístolas escribo y te las vierto
luchar, pelear, batir en desafio
libertad a la entereza
yunque tu cuerpo, marro el mio.
