Niebla

Te tuve como la espuma,
deshaciéndote en mis manos;
y fueron ratos ufanos
pero al igual que la bruma,
que en un instante se esfuma
así desapareciste,
sin decir adiós, partiste;
ya me pensaba tu dueño,
me despertaste del sueño
y lloro tu ausencia… triste.

Amor cual reloj de arena,
grano a grano te escapabas;
a sabiendas que te amaba
quisiste causarme pena,
al porqué se le encadena
sin importar consecuencias,
al corazón lo sentencias
a parar su movimiento,
y tu último grano, lento
se lleva las evidencias.

Ya sufrido el desengaño,
al verte venir de frente;
muchas cosas en mi mente
resurgen porque te extraño,
y tu silueta la empaño
con una gota de sal,
porque el instinto animal
del amar sin razonar,
rápido sabe olvidar
triunfando el bien sobre el mal.

Señorita Flor de Nochebuena

Hoy se hermosea la capital,
con belleza mexicana;
dando sin igual jarana,
su concurso tradicional.

Certamen de la hermosura,
y con premios atractivos;
los padres muestran altivos,
a sus hijas con guapura.

Pareja siempre es la justa,
con honorable jurado;
suman votos con cuidado,
aquéllas que más nos gusta.

Amigos y familiares,
la banda del chile frito;
los cohetes y toritos,
echan porra en sus cantares.

Con pancartas y sus mantas,
animan a su aspirante;
que con presencia elegante,
presume ante gente tantas.

Debe ser adolescente,
la que se sienta bonita;
aquélla que el barrio invita,
o la que apoya la gente.

Una vez todas inscritas,
empiezan a hacer campaña;
belleza y gracia acompaña,
a todas las jovencitas.

En vestidura regional,
su cultura y aptitudes;
muestra todas sus virtudes,
vestidas de noche y casual.

Y todo en bella verbena,
feliz eligiendo una flor;
Chilpancingo con su amor,
elige su nochebuena.

La que ha quedado primero,
es bella flor que engalana;
de la feria, soberana,
entre diciembre y enero.

La reina de tradiciones,
del pendón y del porrazo;
de los charros con su lazo,
del palenque y sus canciones.

De concursos, loterías,
mecánicas atracciones;
nacimientos, atracones,
de las danzas y alegrías.

La venta de fruta seca,
ropa, talabartería;
calzado y la platería,
los juguetes, la muñeca.

Restaurantes con pozole,
de antojitos mexicanos;
vamos todos los hermanos,
al fiambre y al rico mole.

Se nos olvida la pena,
todo unido en una fiesta;
la feria de Chilpancingo,
con su Flor de Nochebuena.

Lágrimas

Dime qué hacer ante tu real partida,
si todo por hacer te lo has llevado;
y dime por el cual equivocado,
pago la culpa de sufrir en vida.

Desfalleciendo por mortal herida,
mi corazón se muere desangrado;
el sentimiento está desconsolado,
y sola el alma, compasión inspira.

Cabizbajo, con el mirar al suelo,
van cayendo despacio… suspendidas,
las lágrimas que sirven de consuelo;

ante tantas promesas incumplidas,
¡ya me he cansado de mirar al cielo,
sin indicio de súplicas pedidas!.

Madre

La mujer que la vida te ha entregado,
desde antes de nacer, ya te quería;
pues eras su ilusión y su alegría,
producto de su sueño enamorado.

Aquella que velando se ha pasado,
cuidándote en la noche y por el día;
cuando enfermas te busca mejoría,
no importando su cuerpo desmayado.

Como el amor de una madre no hay mejor,
pues resiste por ti cualquier tristeza,
si sientes dolor, en ella hay más dolor;

no quebrantas su amor, ni su entereza,
ella es tu mejor amiga, la mejor,
¡madre, es tu amor, la más grande riqueza!.

Primera vez

La primera vez que tu amor me lo entregaste,
cuando temblando entera estabas por hacerlo,
y de todo en tu cuerpo por hacer me lo dejaste,
que finalmente termine por conocerlo.

Fue algo que jamás olvidaría,
tu, temerosa e indecisa estabas,
fue una atracción natural que nos unía,
y otra fuerza del amor que nos juntaba.

El principio de todo fueron besos,
después de los besos, las caricias,
que hicieron a nuestros cuerpos ser los presos
del placer, del amor y sus delicias.

Te quiero

¿De verdad; quieres saber cuánto te quiero?
prepárate a escuchar lo nunca hablado
para nunca dudar jamás, jamás espero
al dudar de mi que tanto, tanto te he amado.

Es un amor callado cuando cree que callas es necesario,
loco cuando no le es posible callarse un poco más,
calmado, pues a veces resulta estrafalario
que alborotado por amarte tanto rían más.

Es un amor ciego que no ve más que tu vida,
es cínico riéndose de su afortunada suerte,
es alegre que baila con su pareja consentida,
y pesimista pues también teme perder.

Acaso

Así como abeja errante sin colmena
así como el ave que ha caído de su nido
así muriéndome estoy por una pena
la pena de tenerme en el olvido.

Acaso no existe el viento que te haga escucharme
acaso no existe la luz, pues al parecer, no puedes verme
acaso no tienes corazón que puedas darme
acaso está muerto el amor, o sólo duerme.

Torbellino de mis pensamientos
huracán de mis pasiones
terremoto en mis cimientos
arcoíris de emociones.

Sentir

Calla un poco, escucha lo que te diré en este momento,
sufro conmigo mismo interna lucha,
a causa de lo que por ti, ahora es lo que siento.

Siento; lo que dicen que es amor, que es algo hermoso,
me siento de verdad como en un sueño,
del que no quieres despertar… maravilloso,
en el cual de tu corazón yo soy el dueño.

Y eso es de verdad lo que deseo,
el tenerte conmigo siempre unida,
y detenerle al tiempo su conteo,
amándonos por siempre… de por vida.

Decisión

Cuánto nos hemos querido,
y nos seguimos queriendo;
el tiempo pasa corriendo,
y todo tiene un sentido.

Tienen sentido tus besos,
tienen sentido tus frases;
sin embargo son fugaces
los sueños con los traviesos.

Mi tiempo pasa volando,
yo, quiero verlos crecidos;
y no encontrarnos vencidos,
ni de cuerpo, ni de mando.

Nuestro noviazgo se alarga,
y mi sueño se destruye;
¿por qué a ocurrir se rehuye
y nuestra boca se amarga?.

Si es por el tiempo, no sientas
que cumplir es compromiso,
mejor sé directo y conciso;

por el ayer no me mientas,
y si mañana te ausentas,
nuestro Dios así lo quiso.

Ciclo

Han sido muchos sueños compartidos,
juntos vimos crecer varios rosales;
y cómplices de bienes y de males,
exploramos, a lo desconocido.

El sol que de la luna se ha escondido,
se esconde nuestro amor entre trigales;
tras aldabas de miles de portales,
caminando la calle en un sentido.

Pero, donde hay calor, existe el frío,
donde existe noche, también hay día,
donde hubo alegría, hoy hay hastío;

y hoy lo espontáneo, es ya manía,
aunque presumo que tu amor es mío,
yo… ya no siento lo bien que sentía.

El gato y el ratón

Es el juego del gato y del ratón,
de pensar que uno es gato en la movida;
uno al otro se sirve de comida,
degustándose el oro y la pasión.

Siendo el cebo la carne y posición,
la promesa y mentira está escondida;
uno cede y aquella cae vencida,
dice gana, y el otro que es campeón.

Dice: — ¡tonto! — a mis pies cayo vencido,
y pregona la hazaña a sus amigas,
nunca dice que todo fue vendido;
que es un triunfo rodeado por ortigas,
“victoria” que jamás se irá al olvido,
y alusiones serán sus enemigas.