Karla

Krakatoa, explosión menor a lo que siento
avalancha arrasando el raciocinio
remolino que arrebatas mi dominio
lava abrasando el sentimiento
Alhaja invitando al latrocinio.
kilate de pureza única, infinita
alabastro tu silueta cincelada
rubíes tus labios con perlas nacaradas
lingote de oro tu corazón palpita
albo tu pelo, todo en ti me incita.

Norma

Nada parece, te ha cambiado
ofrenda de optimismo puro
rosa única de Arturo
mujer que el tiempo ha madurado
atractivos ojos de venado.
Redondas líneas te decoran
audaces tus labios se rumoran
musitándole al tiempo que se espere
ocultando callada lo que quiere
sin saberlo te quieren y te lloran.

Marisela

Mujer de esbelta figura
atormentas mis sentidos
ritmo vivo en mis latidos
incendiando a mi cordura.
Sedoso tu pelo lacio
emoción embargadora
labios gruesos, seductora;
amor que llenas mi espacio.
Morando estás muy en calma
acariciando mi sueño
robándome todo empeño
ilusionandome el alma.
Sólo te pido una cosa,
escucha bien lo que digo
lograrte mujer hermosa, y
acepta el estar conmigo.

Graciela

Grandes y hermosos son tus ojos
radiante tu figura que embelesa
alegre tu vestir, bella sorpresa
cuando al verte me pusiste entre sonrojos
incendiaste rápidamente mis sentidos
erupción abrupta al corazón pusiste
labios de fuego que por besar pudiste
asomar a hermosos sentimientos ya perdidos.
Guerra con la razón he declarado
razón que dice que claudique
amor el corazón me ha reclamado
con cual si no el amor iré donde me indique,
intento al escribirte me perdones
esconderme tras la tinta pues prefiero
liberar entre letras y borrones
aplacandome y gritando que te quiero.

Estrella

Entretela de ilusión divina
sombra de mi noche y de mi día
tempestad interior y brujería
rayo intenso de amor que me ilumina.
Espuma deshaciéndote en el tiempo
labios del color de la cereza
lacio tu pelo de princesa
amor asomándose a destiempo.
Espada que atraviesa al corazón
sedosa tu piel color castaña
tibio tu aliento que me empaña
reto que se impone a la razón.
Estrella en solitario firmamento
lento veneno que me mata
linda mujer, belleza innata
ahora te escribo lo que siento.

Guadalupe

Grito desesperado al cielo
única mujer a quien adoro
ayúdame mujer que me enamoro, y
dame con tus besos el consuelo
apiñonada piel, al tacto seda
labios carnosos que besarlos quiero
une tu sendero a mi sendero
pronto, que mi sueño se conceda
encrucijada donde inciden mis sentidos
gema engarzada en mis entrañas
urna en la que guardo mis latidos
azahar, el perfume en que me bañas
dame tan sólo una esperanza
acércame al cielo de tenerte
libera mi corazón que no descansa
umbral de mi vida y de mi muerte
permíteme y dame la confianza
esculpir poco a poco en ti, mi suerte.

Andrea

Amor que apareces de repente
nube en la viajo todo el día
dueña de mi razón y mi alegría
regalo divino de mi mente.
Estrella irradiando al pensamiento
alud arrasante de locura
adorando estoy a tu hermosura
navegar quisiera entre tu viento.
Diamante con facetas de belleza
recibe estos versos ya confesos
enviándote un racimo de mis besos
amanecer que curas mi tristeza.

Carolina

Cielo con el cual soñamos
agua que beber queremos
rosa tu belleza vemos
oro que ansiosos deseamos
luz que sin querer seguimos
imán de atractiva hermosura
nube en la que andamos si te vemos
amor que buscamos con premura
cima que a escalar te atreves
abismo en el que caes gustoso
remolino devastador precioso
ofrenda que a los dioses debes
locura me causas al verte
impulso osado me obliga a decirlo
nadie me impide escribirlo
alivia mi sed de tenerte.

Marisol

Mariposa feliz, enamorada
adornaste mis días con tus ojos
robando con sonrisas mis enojos
ilusión sin par cada alborada.
Sincera toda tu alma nacarada,
ofreciste al amor tus labios rojos,
limpio corazón, hoy… ya no hay nada,
marchito por tu ausencia me acongojo.
Amiga de mis dulces alegrías,
rosa del jardín que hay en el cielo
injusto final de aquellos días
saboreando tu cariño con anhelo,
¿olvidarte ?… ¡nunca niña mía!
limosna pido ¡oh! dios de tu consuelo.

Para mi tío Rodrigo
con mucho respeto.

Norma Alicia

Navegando tranquilo mi destino
oi de un mar atractivo y peligroso
raro, ignoto, eras tu mujer de rostro fino
mujer de un mirar distinto y de cuerpo hermoso.
Atrayéndome estas a ese océano de amor
ahogándome en una tempestad de pensamientos
libérame ya de este temor
indicame la rosa de los vientos,
ciar no quiero, adéntrame en tus aguas por favor
impide que zozobre porque muero
acariciando el sueño de tu amor.

Adriana

Atrévete, ven no temas, no pienses
déjate llevar por ese instinto salvaje de la piel
róbale a la vida normal tiempo y no te aprenses
imagina lo bueno, no lo malo, no la hiel sino la miel
atrévete a que tus labios sean besados por lo míos
nada pasará después, si nada sientes
atrévete y llena con amor tus días vacíos
atrevete y olvida lo que dice tanta gente.
Dame de ti: tus ansias… todo
rompe los esquemas ya trazados
implantemos a nosotros nuestro modo
atrévete y deja que tus labios sean besados
nada pasará después, si nada sientes
atrévete y conscientes, unámonos en un beso de inconscientes.