Mariposa feliz, enamorada
adornaste mis días con tus ojos
robando con sonrisas mis enojos
ilusión sin par cada alborada.
Sincera toda tu alma nacarada,
ofreciste al amor tus labios rojos,
limpio corazón, hoy… ya no hay nada,
marchito por tu ausencia me acongojo.
Amiga de mis dulces alegrías,
rosa del jardín que hay en el cielo
injusto final de aquellos días
saboreando tu cariño con anhelo,
¿olvidarte ?… ¡nunca niña mía!
limosna pido ¡oh! dios de tu consuelo.
Para mi tío Rodrigo
con mucho respeto.
