Sin claudicar

Un extraño sentimiento es el que siento,
con sólo saber algo de ti me siento inquieto,
soñando estar aliento con aliento,
y en mis brazos tu cuerpo fuerte aprieto.

Tú bien sabes lo que quiero,
lo entiendes bien y accedes aunque poco,
juegas, no te entregas por entero,
mientras yo por ti, me vuelvo loco.

No claudicaré por arrancarte,
un pedazo de tu corazón oculto,
no claudicaré hasta besarte,
y que logres amarme hasta el indulto.

La fuerza del amor

Que hermoso es el amor, aun sin tenerlo
se siente en todo el cuerpo con sólo el observarlo
se siente uno feliz soñar tenerlo,
y más feliz se siente conocerlo.

Cuanta gente que por amor su vida la ha ofrecido,
otras tantas… de verdad la han perdido,
y muchas más sus riquezas ofrecido,
y las hay que por amor lo han conseguido.

Es una fuerza tan poderosa que en segundos,
mueres, haces, deshaces y construyes,
y por el puedes viajar al fin del mundo,
buscando aún el amor que te destruye.

El es juez severo si le mientes,
te condenará a cadena perpetua si lo humillas,
y te absuelve feliz si es que lo sientes,
lo sientes de verdad no entre comillas.

Sureste

Patria dime cuánto habrás que soportar
caerá sobre tu suelo sangre hermana
guerra que todos pierden, nadie gana
necedad… que les impide razonar.

Años han pasado sin la paz lograr
un grupo que justicia es que reclama,
y a todo el mundo su llorar proclama
ignoran que aquí sabemos escuchar.

Buscan poder, tratando de presionar
se cierran sin abrir una ventana
y dejando la verdad sin ventilar,
exigen lo que pide su programa
Sólo sin armas se puede negociar
ya la paz, a la mesa, es que los llama.

Pobreza y muerte

Ante cruel frío de triste soledad
desgarrado por falta de cariño,
solo vaga sin porvenir un niño
llorando por encontrar felicidad.

Pues sin conocer jamás tranquilidad
su cinturón estrecha mas el ciño
pide pan a la gente con el guiño
esperando por un alguien con bondad.

¡Oh! injusto destino de la suerte
no respetas a niños, ni mujeres;
agarras muy parejo con la muerte
no respetas a nadie de los seres
imparcial con el débil, con el fuerte
atendiendo muy bien tus menesteres.

Adriana

Atrévete, ven no temas, no pienses
déjate llevar por ese instinto salvaje de la piel
róbale a la vida normal tiempo y no te aprenses
imagina lo bueno, no lo malo, no la hiel sino la miel
atrévete a que tus labios sean besados por lo míos
nada pasará después, si nada sientes
atrévete y llena con amor tus días vacíos
atrevete y olvida lo que dice tanta gente.
Dame de ti: tus ansias… todo
rompe los esquemas ya trazados
implantemos a nosotros nuestro modo
atrévete y deja que tus labios sean besados
nada pasará después, si nada sientes
atrévete y conscientes, unámonos en un beso de inconscientes.

Anhelo

Tengo rabia hasta del viento que me encela
pues el puede hacer lo que mi mente anhela.

Adela
Mi corazón a la razón flagela
y al castigo de tu ausencia siempre apela.

Adela
Mi ardiente corazón al verte se congela
y necesita de tus labios la candela.

Adela
Pensando en ti la imaginación vuela
al cometa del amor de hermosa estela.

Adela
Mármol eres, el barro fácil se modela
y al mármol con delicadeza y paciencia se cincela.

Cecilia

Cabello de cascada en luna llena
eclipse que me nubla la razón
certera flecha al corazón
infracción que a tu cárcel me condena.
Loco mi pensamiento es que te evoca
intérname a lo negro de tus ojos
acerca tus carnoso labios rojos.
Calma mis ansias locas con tu boca.
Enamorado de tu rostro y tu manera
cuerpo de Venus y de diosa,
ilusión de mi vida mas hermosa
lucho por tenerte ¡toda!, entera;
intrépida sé, y con calma, silenciosa,
aceptes con un guiño mi quimera.

Acapulqueña

Hoy he mirado tus ojos,
en ellos vi la ternura,
salpicados de frescura…
también vi tus labios rojos.

Envidio al sol que te baña,
al aire que te circunda,
y al mar que a veces inunda
tu piel color de castaña.

Revolcandose en las olas
entre el mar de la ilusión,
se ahoga mi corazón
por estar contigo a solas.

Hermosos negros corales
que forman tu cabellera
son también la madriguera
de caricias sin iguales.
Medicina de mis males,
mi jardin de primavera.

Mentiras

Sé que me engañas, dices al quererme
te engañas tú misma al decirlo,
pues tu corazón loco por verme,
al mío jamás podrá evadirlo.

Haz lo que quieras, hasta morirte puedes,
pero quererme jamás dejarás de hacerlo,
pues allá en el cielo en forma de estrella titilando
me diras, amor te estoy amando
perdóname, te quiero y puedes verlo.

Natalia

Natural y hermosa tu silueta
aflorando tu porte y elegancia
tímida sonrisa de coqueta
acortas entre el cielo la distancia.
Labios carnosos y tempranos
iluminan tus ojos mi camino
acaricio tenerte entre mis manos
necesito encontrarte en mi destino.
Aroma del amor esa es tu esencia
tempestad que azotas mi cordura,
adulando estoy a tu existencia
luchando por vencer a tu hermosura
inicio ya una guerra por urgencia
armando con mis versos la aventura.

… La paz

Nadie tiene la culpa que el destino
haga nacer a unos ricos y a otros pobres
pues así como el rico… el campesino
exigen la paz y que se logre.

No te dejes llevar por las envidias
supera la barrera del orgullo
no escuches el sisear de los ofidios
no te dejes llevar por el murmullo.

La paz la obtendrás si tu la das
no la esperes recibir si tu la niegas
una sonrisa jamás está de más
y rencor recibirás si de ira cegas.

Se respetuoso y honorable
edúcate y educa a quien contigo
la patria potestad lleva consigo
a un ciudadano justo, inquebrantable.

Y si el hambre te acosa, hay el trabajo
que ennoblece al hombre que practica
pues el ocio de raíz corta de tajo
y de satisfacción a tu vida vuelves rica.

Vigila las amistades de tus hijos
habla con él de consecuencias,
pues la vida nos pone en acertijos
cayendo en los juegos de violencia.

Hazle diferenciar lo bueno de lo malo
hazlo un hombre de provecho,
pues una rama torcida es chueco palo
y su camino se torna más estrecho.

También enseña se defiendan
de la vida que no es un paraíso,
que no cualquiera cosa los ofenda
pues pueden terminar bajo del piso.

Existe latente la quimera
de olvidarnos del camino de cañones
tenemos a la paz como bandera
somos envidiable orgullo de naciones.

No caigamos en la trampa de oportunos
que aprovechan tal vez nuestra ignorancia,
ante la enfermedad de ser borrego, inmunos
ante el huracán de mentiras, la templanza.

Comprende que la equidad es ser sincero
te llevará a una paz soñada y duradera
ser un hombre de bien, de duro acero
y no una efímera tea de madera.

Existen aquí y tras los mares
tantos reclamos y expresiones
que llorando la tierra está su faz
pues como lo dijo don benito juárez
«entre los hombres como entre las naciones
el respeto al derecho ajeno es nuestra paz».