Sureste

Patria dime cuánto habrás que soportar
caerá sobre tu suelo sangre hermana
guerra que todos pierden, nadie gana
necedad… que les impide razonar.

Años han pasado sin la paz lograr
un grupo que justicia es que reclama,
y a todo el mundo su llorar proclama
ignoran que aquí sabemos escuchar.

Buscan poder, tratando de presionar
se cierran sin abrir una ventana
y dejando la verdad sin ventilar,
exigen lo que pide su programa
Sólo sin armas se puede negociar
ya la paz, a la mesa, es que los llama.

Pobreza y muerte

Ante cruel frío de triste soledad
desgarrado por falta de cariño,
solo vaga sin porvenir un niño
llorando por encontrar felicidad.

Pues sin conocer jamás tranquilidad
su cinturón estrecha mas el ciño
pide pan a la gente con el guiño
esperando por un alguien con bondad.

¡Oh! injusto destino de la suerte
no respetas a niños, ni mujeres;
agarras muy parejo con la muerte
no respetas a nadie de los seres
imparcial con el débil, con el fuerte
atendiendo muy bien tus menesteres.

Adriana

Atrévete, ven no temas, no pienses
déjate llevar por ese instinto salvaje de la piel
róbale a la vida normal tiempo y no te aprenses
imagina lo bueno, no lo malo, no la hiel sino la miel
atrévete a que tus labios sean besados por lo míos
nada pasará después, si nada sientes
atrévete y llena con amor tus días vacíos
atrevete y olvida lo que dice tanta gente.
Dame de ti: tus ansias… todo
rompe los esquemas ya trazados
implantemos a nosotros nuestro modo
atrévete y deja que tus labios sean besados
nada pasará después, si nada sientes
atrévete y conscientes, unámonos en un beso de inconscientes.

Anhelo

Tengo rabia hasta del viento que me encela
pues el puede hacer lo que mi mente anhela.

Adela
Mi corazón a la razón flagela
y al castigo de tu ausencia siempre apela.

Adela
Mi ardiente corazón al verte se congela
y necesita de tus labios la candela.

Adela
Pensando en ti la imaginación vuela
al cometa del amor de hermosa estela.

Adela
Mármol eres, el barro fácil se modela
y al mármol con delicadeza y paciencia se cincela.

Cecilia

Cabello de cascada en luna llena
eclipse que me nubla la razón
certera flecha al corazón
infracción que a tu cárcel me condena.
Loco mi pensamiento es que te evoca
intérname a lo negro de tus ojos
acerca tus carnoso labios rojos.
Calma mis ansias locas con tu boca.
Enamorado de tu rostro y tu manera
cuerpo de Venus y de diosa,
ilusión de mi vida mas hermosa
lucho por tenerte ¡toda!, entera;
intrépida sé, y con calma, silenciosa,
aceptes con un guiño mi quimera.

Mentiras

Sé que me engañas, dices al quererme
te engañas tú misma al decirlo,
pues tu corazón loco por verme,
al mío jamás podrá evadirlo.

Haz lo que quieras, hasta morirte puedes,
pero quererme jamás dejarás de hacerlo,
pues allá en el cielo en forma de estrella titilando
me diras, amor te estoy amando
perdóname, te quiero y puedes verlo.

Acapulqueña

Hoy he mirado tus ojos,
en ellos vi la ternura,
salpicados de frescura…
también vi tus labios rojos.

Envidio al sol que te baña,
al aire que te circunda,
y al mar que a veces inunda
tu piel color de castaña.

Revolcandose en las olas
entre el mar de la ilusión,
se ahoga mi corazón
por estar contigo a solas.

Hermosos negros corales
que forman tu cabellera
son también la madriguera
de caricias sin iguales.
Medicina de mis males,
mi jardin de primavera.

… La paz

Nadie tiene la culpa que el destino
haga nacer a unos ricos y a otros pobres
pues así como el rico… el campesino
exigen la paz y que se logre.

No te dejes llevar por las envidias
supera la barrera del orgullo
no escuches el sisear de los ofidios
no te dejes llevar por el murmullo.

La paz la obtendrás si tu la das
no la esperes recibir si tu la niegas
una sonrisa jamás está de más
y rencor recibirás si de ira cegas.

Se respetuoso y honorable
edúcate y educa a quien contigo
la patria potestad lleva consigo
a un ciudadano justo, inquebrantable.

Y si el hambre te acosa, hay el trabajo
que ennoblece al hombre que practica
pues el ocio de raíz corta de tajo
y de satisfacción a tu vida vuelves rica.

Vigila las amistades de tus hijos
habla con él de consecuencias,
pues la vida nos pone en acertijos
cayendo en los juegos de violencia.

Hazle diferenciar lo bueno de lo malo
hazlo un hombre de provecho,
pues una rama torcida es chueco palo
y su camino se torna más estrecho.

También enseña se defiendan
de la vida que no es un paraíso,
que no cualquiera cosa los ofenda
pues pueden terminar bajo del piso.

Existe latente la quimera
de olvidarnos del camino de cañones
tenemos a la paz como bandera
somos envidiable orgullo de naciones.

No caigamos en la trampa de oportunos
que aprovechan tal vez nuestra ignorancia,
ante la enfermedad de ser borrego, inmunos
ante el huracán de mentiras, la templanza.

Comprende que la equidad es ser sincero
te llevará a una paz soñada y duradera
ser un hombre de bien, de duro acero
y no una efímera tea de madera.

Existen aquí y tras los mares
tantos reclamos y expresiones
que llorando la tierra está su faz
pues como lo dijo don benito juárez
«entre los hombres como entre las naciones
el respeto al derecho ajeno es nuestra paz».

Natalia

Natural y hermosa tu silueta
aflorando tu porte y elegancia
tímida sonrisa de coqueta
acortas entre el cielo la distancia.
Labios carnosos y tempranos
iluminan tus ojos mi camino
acaricio tenerte entre mis manos
necesito encontrarte en mi destino.
Aroma del amor esa es tu esencia
tempestad que azotas mi cordura,
adulando estoy a tu existencia
luchando por vencer a tu hermosura
inicio ya una guerra por urgencia
armando con mis versos la aventura.

En tu compañía

Tu espíritu Señor está a mi lado
en esta tan hermosa Navidad
me llenas de total felicidad
y esta plegaria, mi Dios te he preparado…
Perdona mis cosas del pasado,
vísteme con el atuendo de humildad
y que expresen mis labios la verdad…
y que todo rencor me sea borrado.
Jamás te separes de mi lado,
ayudame a vencer la adversidad
armado con el don de caridad
y luz para librarme del pecado.
Librame de la ira y la venganza
de la envidia y tanta sinrazón
ven acoge Señor mi corazón
y llena mi vida de esperanza.
Llevame por el camino de templanza
agarrado de tu fe y tu religión
tu palabra será mi salvación
y por eso repito tu alabanza.
Padre nuestro…

Laura

Labios carnosos con sabor a cielo
angelical tu cara, tu sonrisa
ufano estoy por derretir tu hielo
religión a la que siempre voy a misa
afecto instantáneo de locura.
Libido incesante a la memoria
ansiedad de tenerte con premura
urgencia por repetir la historia.
Roca que taladrar más quiero
alegría de repetir insisto.
Luz radiante de hermoso lucero
ajuar que cambiarlo me resisto
umbral a una dicha indescifrable
racimo de flores de colores
agonía feliz interminable.
Latir impar de mil amores
arrebato carente de mentiras
única puerta al paraíso
razón enferma que delira
acepta el verme que agonizo.