Malos recuerdos

Me acuerdo cuando fumaba
y cuan hombre me sentía,
con el cigarro en la mano
disfrazaba valentía,
y de paso una cerveza
bebiendo apuradamente,
para gritarle a la gente
aquella falsa alegría.
Demostrarle a todo el mundo
que yo también era macho
tomaba hasta estar borracho
pareciendo vagabundo.
Y así pasaban los días
sin pensar que esas dos cosas
ahora son pesadas losas
que me restan alegrías.
Pues al tratarse de males
por la sociedad cedidos
alegamos convencidos
que hacemos cosas legales.
Y la gente que nos ama
se queja calladamente
espera impacientemente
que se termine este drama.

Nuestras faltas las soportan
nuestros gritos y alegatos
pasando unos malos ratos
con cariños nos confortan.

Y sólo cuando despiertas,
por ignorancia atrapado,
te encuentras desesperado,
al ver cerradas las puertas,
las puertas de libertad,
de aquellos sueños de antaño,
que mataste año con año,
al vivir sin voluntad,
aunque el daño ya es un hecho,
tú puedes cambiar tu vida,
por ti no habrá quien decida,
si quieres andar derecho.

Yo ya he cambiado bastante
y te lo digo mi amigo,
que el mundo estará contigo
cuando salgas adelante.

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