La Costeña

– I –
El sino me dio su seña
al topar con tu persona
y al verte como madona
te venero mi costeña.

Me ha dado Dios el regalo
de aparecerte en mi vida
y a mi vida consumida
siendo tú, vida te inhalo.

Neptuno dio a tu figura
con el cincel de sus olas
cual hermosas caracolas
en tus curvas la finura.

Es matiz acanelado
tu tersa piel sabor a mar
que el sol a sabido dorar
cuando en la arena has estado.

Y como frágil palmera
vaivén del viento caminas
y hace ver más femeninas
a tus candentes caderas.

Bailo al son de tu chilena
en tu tarraya atrapado
tu beso anzuelo cebado
esperando ser tu cena.

– II –
Yo soy tu tierra caleta
y por esa boca arrebol
en todas las puestas del sol
vuelo y sueño cual cometa.

Anunciando lo profundo
en el mar flotan tus boyas
siendo dos hermosas joyas
que te llevan a otro mundo.

Acaricias siendo brisa
y tu canto es de sirena
que escucharlo te condena
enloqueciendo de prisa.

Costeña cuanto te quiero
costeña de mis amores
costeña de olor a flores
costeña por ti me muero.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.