Quisiera abrazarte como si fuera la última vez que nos unamos,
con ansiedad desesperante y loca,
sin querer que un sólo instante algo o alguien te arrebate de mi cuerpo,
como el único tesoro de mi vida… como mi vida misma.
Abrazarte acariciando… la gloria.
Quisiera en ese abrazo, mirarme entre tus ojos,
decirte con los míos, que no duermo por pensarte
que estoy soñando despierto, y que sueño con tus labios.
Y en ese abrazo perpetuo, tocar tu cuerpo desnudo,
que las yemas de mis dedos deslicen suavemente,
mandando mensajes a todos mis sentidos,
diciendo; que muy pronto estarás conmigo,
cuerpo a cuerpo, corazón con corazón,
y de manera etérea entre los dos… el amor,
quisiera abrazarte… ¡ya!.
