Cuál anhelada lluvia has surgido,
en periodo de estiaje permanente;
tormenta que desbordas de repente,
arrastrando la basura del olvido.
Llenando mi caudal ya consumido,
recorro nuevamente la vertiente;
y reviviendo el sueño del afluente,
desemboco sobre tu ser rendido.
Tributarios los dos vamos unidos,
dejando que nos lleve la corriente,
la presa del rencor se ha demolido;
aumentando más brava la torrente,
mil gracias lluvia por haber llovido,
nada importa el estuario de la gente.
