Enfermo

En los sueños me besa la nostalgia,
en el coma que sufro estas conmigo;
borrarte de mi mente no consigo,
memoria del amor es mi neuralgia.

Sabemos de ese mal que se contagia,
al padecerlo tú me contagiaste,
ya curada, enfermo me dejaste;

de ese mal que no existe medicina,
portadora de amor que me asesina
convalezco entre huellas que marcaste.

Pensando en ti

Sé que mirando estas consciente,
de lo que me pasa, por aquello que paso;
y tu sonrisa maliciosa para nada indiferente
incrementa mi confianza aun enfrente de la gente,
recordando cuando un beso de tu boca en mi boca se posó.

Existirá algún momento de franqueza,
en el que te traicione el recuerdo que conservas;
y tu corazón en un momento de flaqueza
olvidándose de todas sus reservas,
harán de nuestros cuerpos viejas presas.

Cobardía

Qué tonto he sido… me he mentido,
y lo sigo haciendo hasta el momento;
me miento por no hacer lo que he querido,
por no poder decirte lo que siento.

Aún enfrente de ti, no lo he intentado,
ni siquiera el más mínimo detalle;
y aunque me encuentro locamente enamorado,
existe un no sé qué, que hace que calle.

Preso de la cárcel más deseada,
que es tu cuerpo, que es tu amor,
y a mi vida la tienes condenada;

a vagar sin rumbo fijo,
a viajar sin esperanza alguna, desolada,
y todo por cobarde… digo adiós.

Escúchame

Difícil expresar un sentimiento,
sobrepasa por mucho a la elocuencia
se trata del amor y su presencia
sentirlo de este mundo es que me ausento.

Vivo en el éter de tu aliento fresco,
en esa nube de tu piel tan tersa,
ilusión en tu corazón inmersa,
por ella incluso, hasta la vida ofrezco.
es muy poco el amor si este se expresa,
palabra indescifrable e infinita,
es unción imborrable que palpita,
locura que a la gente se confiesa.

Un viaje al universo de pasiones,
suspiro interminable de alegría,
incesante pensar de noche y día,
y frenesí de miles ventarrones.

¿Qué más puedo decir querida mía?
es simplemente amor lo que te siento
vivamos sin pensar este momento
vivamos sin pensar… ¡la fantasía!.

Gracias te doy Señor

Por un año sin ausencia alguna
por un año más; dentro de nuestros corazones,
por ser basto; habiendo hambruna,
y luz a mis tantas confusiones.

Gracias te doy Señor,
por tener la dicha de sentir tu cielo,
gracias; por esa paz que a mi ser concilia,
por tener unida a la familia;
y darme lágrimas para sentir consuelo.

Gracias por otro año más a nuestro lado,
dándonos salud para el trabajo,
me siento de verdad aventurado,
sin olvidar jamás lo que es abajo.

Despedimos este tiempo con orgullo
satisfechos por cumplir nuestros destinos
entre rosas y también por los espinos
¡bendice el viento Dios con tu murmullo!

¡Gracias simplemente por lo más hermoso
por vivir la vida, que nos diste un día!
por ser con nosotros bondadoso
y permitirnos vivir en armonía.

Gracias Dios
¡Por ser mi camino y mi alegría!

Reclamo de una madre

Dime por qué Dios mío permitiste,
que mi niño la vida se quitara;
te has llevado al ángel que me ampara,
y con ello, la vida que me diste.

Me quedo sola con la duda, triste,
si fue mi culpa, la he pagado cara;
al diablo me impediste que ahuyentara,
no me diste más tiempo, no me diste.

Perdóname mi Dios si te he faltado,
me encuentro sin tu fe, desconsolada,
pues hoy que no lo tengo ya a mi lado;

me queda mucho menos que la nada,
espero que lo tengas a tu lado,
y al morirme, lo abrace en tu morada.

Qué esperas

Solo con mi pensamiento,
y recordando aquel ayer,
ayer, que no me arrepiento;
ayer, de cierto momento,
ayer en que te hice mujer.

De pronto se ha presentado,
cierto mal que me provoca,
la desdicha y el enfado;
y es, no tenerte a mi lado,
ni haber besado tu boca.

Ni siquiera, haber mirado,
los destellos de tus ojos,
sufro el mal, ilusionado;
de pronto estar ya curado,
de estar entre tus hinojos.

Qué esperas que no me curas,
si mi medicina es tu miel,
perdona ya mis locuras;
perdona mis aventuras,
y cura el mal con tu piel.

Cavilación y confesión

Rápido pasa la vida,
por lo mismo, rápido pasará también lo nuestro;
todo ese largo pero corto tiempo a la vez, es tiempo cierto,
ese largo, pero corto tiempo a la vez, también es vida.

¿Qué pasará después?, cuando nuestro tiempo finalice,
¿Qué pasará después?, cuando no vuelva a sentir tu tibio aliento;
¿Qué pasará después?, si llorando estoy por lo que pienso,
¿Qué pasará después?, cuando el destino a nuestro amor lo pise.

Imposible detener el tiempo entre tus manos,
imposible detener esos momentos;
imposible olvidar los sentimientos,
imposible regresar tiempos lejanos.

Te diré en silencio, que por ti me muero,
te diré en silencio, lo que mis labios jamás nunca dijeron;
te diré en silencio, lo que cuerpo y corazón siempre sintieron,
te diré en silencio, ¡que te quiero!.

Ladrones

Seré de un beso ladrón,
iré a robarme ese sueño,
en el pondré todo empeño,
en el pondré corazón,
después; pediré perdón,
por haberme procurado,
sin el permiso obligado
pero con justa razón,
la sublime tentación
de ver un sueño logrado.

¿Si ella fuera quien soñara?
que difícil le sería,
realizar esa alegría
¿pero qué tal si triunfara?
podré mirarle a la cara,
preguntarle qué se siente
cuando el corazón no miente,
que puede hacer lo anhelado,
que en ese instante ha triunfado,
sin importarle la gente.

Instante

Ha sido nuestro amor una pavesa,
sólo un simple tic-tac en nuestras vidas;
pañuelo en un vaivén de despedidas
pecado que ante Dios no se confiesa.

Ráfaga de ilusiones que nos besa,
un sinfín de promesas incumplidas;
realidades de vida no vividas
y leve sentimiento que nos pesa.

El ser o no ser, esa es la pregunta,
¡cuánto fuimos ayer! hoy nada somos,
lo impensable también, hoy ya resulta;

una simple cuartilla en vez de tomos,
nos juzgan sin tener alguna culpa,
somos simple juguetes en el cronos.

Indiferencia

Mi amor es una raya sobre el hielo,
una estrella fugaz del firmamento;
una pluma volando por el viento,
es caña de pescar sin el anzuelo.

Es un ave perdida por el cielo,
es un tiempo más corto que un momento;
es aquel que fallece por tu intento,
siendo polvo que pisas sobre el suelo.

Y por esa total indiferencia,
mi gran amor hoy sufre de amargura,
y la culpa se debe a la inocencia;
de querer como un necio, con locura,
por lo mismo carente de paciencia,
desiste continuar esta aventura.

Castigo

Te lo juro por mi vida,
por mi vida te lo juro;
no habrá muralla ni muro,
ni pared que nos divida.

Aunque se empeñe la gente,
con mentiras separarnos;
nunca impedirá el amarnos,
ni besarnos dulcemente.

Cada quien a su manera,
cada cuál con su amorío,
de nadie más es hastío,
de nadie más es la espera.

La felicidad es una,
por qué malgastarla en nada;
por qué jugar la trastada
de convertirla en ninguna.

Como esposo, como amigo,
o sea por lo que sea,
no evitarán que contigo;
quien me vea que me vea,
por siempre estarás conmigo
aunque nadie se lo crea.