Sufrimiento

En esta vida desolada y triste,
se encuentra un corazón atormentado;
es el mío que llora porque fuiste
su única razón de latir enamorado.

Ahora nada, nada lo hace sentir lo que sentía,
porque el olvido piadoso aún no se acaba;
se muere poco a poco de agonía
y sufre todavía por su amada.

Y yo sufriendo por lo que mi corazón palpita,
quiero con un cuchillo arrancarlo de mi cuerpo;
y olvidar el porqué mi cuerpo grita
y estar en paz… una vez muerto.

Confesión

Te quiero más que a mi vida,
más que a mi vida te quiero;
el mundo te doy entero,
porque te sientas querida.

Cuando te regalo rosas,
un brillo nace en tus ojos;
te muerdes tus labios rojos
y en tu sangre hay mariposas;
revoloteando nerviosas,
y en su santuario el corazón;
se encuentra la primavera,
en que esa ilusión primera
cantando junto a un gorrión;
en su letra la canción
pregona, está enamorado,
y que el estar a tu lado
es un acto de locura;
donde lleno de ternura
olvidas lo equivocado.

Hasta entonces

Su edad mitad que la mía,
sin ni una arruga en la frente;
con toda la vida enfrente
siendo noche y ella día.

Sin embargo nos amamos,
con esa gran diferencia;
habiendo plena conciencia
al corazón no engañamos.

El amor ha sido eterno,
y todos tienen acceso;
aunque por un solo beso
lo cambies por el infierno.

No soy joven, no soy viejo,
el corazón no envejece;
amor lo rejuvenece
aunque se arrugue el pellejo.

Cuánto durará, quien sabe,
por cuánto durará esa miel;
cuando el agua llegue al nivel
y el sino cierre su llave.

Falsa ilusión

Engañado ante ilusión tan cierta,
deje a mi corazón correr aprisa;
mas hoy mis labios que brotaban risa,
claman dolor ante la herida abierta.

Ahí sembré pasión, sin ser mi huerta,
mas hoy mis ojos son quien me lo avisa;
y el fruto cosechado la ceniza,
por esa tierra estéril, siempre muerta.

Qué tonto por confiar a quien dolida,
me dio sus mieles anhelando olvido,
buscando en mi, la artificial salida;

robó mi voluntad y mi sentido,
latente siempre aquel que fue su vida,
aparece y… adiós lo que he querido.

Voces

Me enteré que no te ha ido bien,
que te ha dejado tu esposo;
que vives en un calabozo
y porqué mendigas también.

Lo supe de mucha gente,
porque las mismas sintieron;
y porque las mismas vieron
tu proceder indecente.

Si, cuando más te quería,
mi novia de muchos años;
aún se conservan los daños
cuando con muchos me herías.

Después te fuiste con ese,
sin avisarme siquiera;
entera traición artera,
estuvo crece que crece.

Y hoy la vida te ha cobrado
con réditos e intereses;
quizás no tanto mereces,
porque te has equivocado.

Quizás el estar conmigo,
no era mucho de tu agrado;
para no causarme enfado,
soportabas un castigo.

Yo por eso te perdono,
y sigo siendo tu amigo;
olvidando todo encono,
y quiero brindarte abrigo.

Día del amor

Que este día del amor, haya alegría,
corresponde al amor que te hayan dado;
es regalo que Dios ha regalado,
olvida por momento la herejía.

Si por falta de amor eres impía,
y un desastre tu vida ha resultado;
ven y acepta el regalo regalado,
que es amor que te alumbra noche y día.

Conservo ese regalo y lo divido,
es más, todo te doy porque te quiero,
me ha flechado la flecha de cupido;
el amor que te ofrezco es tan sincero,
que prometo, y jamás he prometido
entregarte mi vida por entero.

Tesón

Tu etéreo amor, que tosiga,
lentamente a mi corazón
con tu indolencia;

detracta a la efusión sublime de adorarte,
sin embargo el tesón inquebrantable,
por besarte, me demanda el derroche peculiar,
de la paciencia.

Lo dubitable será que yo claudique,
pues no puedo ser falaz conmigo mismo;
emigraré a donde el amor me indique,
no me iré ante el regate cruel de tu egoísmo.

Mientras

Va llegando la tristeza,
pues siento que ya me besa;
y con ella mi llorar,
inundaré hasta la mar.

Y todo por un penar,
debido a tanto esperar;
mientras mi boca le reza,
suplicando ven… regresa.

Y todo es debido porque te quiero,
y debido a que te quiero te espero,
mientras existas, existo;

mientras me quieras, te quiero,
mientras resistas, resisto,
pero si mueres, me muero.

Desencanto

Me has preguntado esta noche,
algo que ya lo esperaba;
empezando cuando acaba,
cuando se acaba el derroche.

Me dices que soy casado,
que gozo de otros placeres;
que tengo dos, tres mujeres
y que te tengo cansado.

Dices: formo parte de ellas,
serte fiel he prometido;
mi corazón ya rendido
quiere ver otras estrellas.

Cómo no he de permitirlo,
nada te ata a mi persona;
consiente te ama y perdona,
y sin derecho a prohibirlo.

Si el amor ha terminado,
y por otro ha renacido;
me doy por muy bien servido
lo mucho que tu me has dado.

Lo mucho que soportaste,
lo mucho que nos amamos;
y lo mucho que soñamos
pero por fin despertaste.

Enfermo

En los sueños me besa la nostalgia,
en el coma que sufro estas conmigo;
borrarte de mi mente no consigo,
memoria del amor es mi neuralgia.

Sabemos de ese mal que se contagia,
al padecerlo tú me contagiaste,
ya curada, enfermo me dejaste;

de ese mal que no existe medicina,
portadora de amor que me asesina
convalezco entre huellas que marcaste.

Sólo imaginar

Hoy he mirado tus ojos,
en ellos vi la ternura;
salpicados de frescura…
también vi tus labios rojos.

Envidio al sol que te baña,
al aire que te circunda;
y al mar que a veces inunda
tu piel color de castaña.

Revolcándose en las olas,
entre el mar de la ilusión;
se ahoga mi corazón,
por estar contigo a solas.

Hermosos negros corales,
que forman tu cabellera,
son también la madriguera;

de caricias sin iguales,
medicina de mis males,
mi jardín de primavera.