Sin embargo

Si solo me has visto vida
deambulando por las calles
serán y son los ensayes
de soportar una herida
que será por la partida
del corazón de mi amada
que tendrá nueva morada
y por lo mismo deshecho
pues su partida es un hecho
llora el alma enamorada.

Recuerdo aquellos instantes
cuando sus labios besaba
ardientes como la lava
que incendiaba a los amantes
y destellos de diamantes
de sus ojos emanaban
y mi vida iluminaban
así como los momentos
en que los dos sentimientos
en penumbra se encontraban.

Con el pasar del suceso
como deidad la veía
inexplicable sentía
el efecto de su beso
y desde entonces no ceso
evocar aquella mención
donde habiendo fiel comunión
el culto de amor rendimos
cuerpo a cuerpo nos unimos
sin olvidar corazón.

Y todo color de rosa
a su lado se miraba
así el amor comenzaba
como el abrir de una fosa
sin el caer de la losa
pues cuando empiezas naciendo
es ahí donde no entiendo
la vida te ha condenado
a acabar en el pasado
pues aunque vivo… muriendo.

Lo que empieza se termina
como lo que sube caerá
así como viene se irá
cuando menos se imagina
o antes tal vez te asesina
con el puñal de traición
matando toda ilusión
por la que estabas viviendo
que caso seguir sufriendo
sufriendo del corazón.

Así comenzó la herida
abriéndose poco a poco
lastima cuando la toco
como una espina escondida
y por mi desconocida,
la gente se comentaba
muy fuerte se rumoraba
que el puñal lo había encajado
por debajo del costado
la mujer a quien amaba.

Y jamás arrepentido
de ese escabroso pasado
pues cuando estuve a su lado
ya se lo había prometido
que si llegase un bandido
a llenarme de tristeza
el no perder la cabeza
pues si acertaba en su intento
seria, por consentimiento
afianzando mi promesa.

El amor ya marchitado
por los rayos del destino,
por otro lado mezquino
su cariño ha resultado
su tiempo en otro ocupado
su proceder no la enmienda
la lección para que aprenda
es vivir en la soledad
hasta que al fin a la verdad
jamás defraude y comprenda.

Hoy he gritado en el viento
que la quise y que la quiero
que de verdad, verdadero
es el amor lo que siento
pero un huracán violento
mi mensaje ha arrebatado
nuestro vergel asolado
por aquella tentación
que llegó como tifón
las esperanzas ha ahogado.

Camino solo el camino
que alguna vez caminamos
donde estuvimos no estamos
donde antes rosa, hoy espino
y una botella de vino
me despertó del letargo
recordando el trago amargo
también lo maravilloso
de aquel amor tan hermoso
que lo tuve y… sin embargo.

Mil días

Han pasado ya mas de los mil días,
mil días de tristezas y emociones;
mil días de poemas y canciones
y de entrega total esos mil días.

Mil días de incontables alegrías,
comunión sin igual de corazones;
un escribir constante de renglones
al saber tus caricias sólo mías.

Mil días de fantasías y de amor,
de escuchar y de oír nuestros lamentos,
y de consejos ante el posible error;

sin nunca lastimar los sentimientos,
son mil días sin guardar ningún rencor,
pido vivir mil más estos momentos.

Hasta entonces

Sólo cuando el viento que mueve las flores se termine,
cuando el rocío de la mañana ya no exista,
cuando las aves todas ya no trinen;
y cuando el amor al amor se le resista,
hasta entonces… adiós.

Sólo cuando la luz del sol se apague,
lo tierno que es un beso no aparezca,
cuando en el cielo no veas volar a un ave;
y sólo cuando todo, todo es que perezca,
hasta entonces… adiós.

Mujer

Mujer que nada esperas,
mujer que tanto entregas;
son bellas tus ojeras
y a mi corazón lo cegas.

Mujer de piel canela,
mujer que me comprendes;
mi corazón te anhela
y a mi pasión enciendes.

Mujer de hermosos ojos,
mujer sin condiciones;
postrado estoy de hinojos,
tu amor no me raciones.

Mujer, mujer amada,
mujer amando entera;
ilusionada estas enamorada,
paciente ante la espera.

Mujer de gran audacia,
mujer de todo reto;
te sueño cuando lacia,
te diste por completo.

Fantasía

Nada más de pensarlo no resisto,
de que un día te apartes de mi lado;
por lo mismo mi amor desconsolado
sin la esperanza llora, desprovisto.

Hace apenas momentos no te he visto,
y ya te extraño más, desesperado;
me encuentro locamente enamorado,
te quiero, lo repito y te lo insisto.

Si por un beso el sueño me has robado,
ya no concibo el sueño noche y día,
por todo lo demás que tú me has dado;

me quitas lo poquito que tenía,
ladrona, sin corazón me he quedado,
dejando solamente fantasía.

Nosotros

Amor… has sido siempre mi guarida,
20 años o más y, aquí seguimos;
recordando cuando nos prometimos,
el amarnos por siempre… de por vida.

El alma desnuda, hoy ya vestida,
con el amor, cariños y con mimos;
enseñándonos todo, nos unimos,
fue tu verdad con mi verdad unida.

Bello loco correr en estampida,
sabes que nunca jamás nos escondimos,
fue la desunión intención fallida;

y también porque con amor vivimos,
la mentira jamás nos intimida,
Dios, doy gracias porque nos conocimos.

Sépanlo

Me he escondido para verte,
cuando sales de tu casa;
pues ahora sé que tu raza
intenta de mi esconderte.

¿Por qué desdichada suerte,
me pasa lo que me pasa?;
ser yo la seria amenaza
del que muere por tenerte.

Pues teniéndote la tengo,
y al tenerla nada importa;
larga vida, vida corta,
sólo por ella mantengo.

Manteniendo la esperanza,
porque mires mi mirada;
reafirmar lo enamorada,
fingirlo cansa que cansa.

Y yo cansado me encuentro,
por amarte sin remedio;
que se acabe ya el misterio,
que ya termine ese cuento.

Que sepan que nos queremos,
que sepan todo de todo,
que jamás claudicaremos;
sin embarrarnos con lodo,
y nuestro amor uniremos,
y lo haremos de buen modo.

Su corazón ya no es mío

Que fui un cobarde me dice,
por no querer ni mirarla;
riéndose mi amigo está
y la vida se me va
pues cuanto tiempo fue mía,
y mi corazón ansia,
ardientemente besarla.

Pero, su corazón ya no es mío,
pues cuando lo tuve, tire;
creyendo después recogerlo
alguien lo recogió primero
y sus heridas curó,
y ahora, verla sonreír de nuevo
después del daño que le hice,
mi castigo es no tenerla,
amarga pena es que tengo
pero siento merecerla,
pues ella al verme… en vez de maldecir, bendice.

… Aquella noche

En aquella noche obscura,
sólo, una que otra estrella;
fue esa noche la más bella
bañada de pasión y de ternura.

Una noche de temores,
adentrándose a lo incierto;
el amor era lo cierto
y probamos la miel de mil amores.

Nos olvidamos de uno,
del pasado, del futuro;
por aquel presente ¡juro!,
sin tu amor no habrá presente ninguno.

Tocan la puerta… minutos,
y volaban los segundos;
dispersos cual vagabundos,
tan lentos como el caer de tu fruto.

Fruto, de pulpa jugosa,
corteza de terciopelo;
hermoso color canelo
era tu cuerpo de diosa.

Y la fuerza poderosa,
que te impulsa el sentimiento,
cuando dentro muy adentro;
sigues sin mirar atrás,
se olvida de ser fugaz,
cuando sale un ¡te quiero! de tu aliento.

Agua y sus formas

Diáfana serpentina indefinida,
irisadas tus crestas bailarinas;
avalanchas de azogue, repentinas,
eres hálito, liquido de vida.

Cortina húmeda de verde fiel,
collar de perlas de rocio en las flores;
paisajista el mejor de los pintores,
purificas espíritu y la piel.

Somos tu costilla, tu cimiente,
brizna, caricia celestial divina,
eres savia de tierra y de la gente;

incansable, fugaz y peregrina,
tu murmullo en el alma es que se siente,
¡eres hoja de daga damasquina!.

Todo daría

Daría ¡todo! por aquel instante,
cuando el orfebre destino nos unió;
y en la joya del amor nos engarzó,
ofuscando en su momento hasta el diamante.

Daría ¡todo! por aquel instante,
cuando la luna y su luz nos cobijó;
con estrellas nuestro lecho preparó,
fue atracción de cuerpos… fulminante.

Daría ¡todo! por aquel segundo,
en éxtasis jamás imaginado,
viajamos hasta el fin de nuestro mundo;

y la secuela que nos ha dejado,
es causa del amor bello y profundo,
que jamás partirá de nuestro lado.