I
Se encuentran otra vez los corazónes,
Juntos por un espiritú de bien
Desde el cielo nos protegen también
Aquellos que nos dierón ilusiones.
Conservamos su esencia y tradiciones
Los amamos donde quiera que estén
Por tanto amor merecen el edén
Son ejemplo a seguir por sus acciones.
Hoy, cerremos los ojos y recemos
¡Llorar vale por quién te dio la vida¡
Como Dios… su vida conocemos
Sabemos de llegadas y partidas
Por lo mismo de cara es que enfrentemos
El rato alegre y la fortuita herida.
II
¡Adelante, Familia, adelante¡
Caminemos unidos de las manos,
Inviernos primaveras y veranos
Gocemos de la vida cada instante.
Aún somos estrella titilante,
Existen niños y también ancianos
Unos se encuentran cerca otros lejanos
Los hay caidos y los hay triunfantes
Solo la vida da oportunidad
De decidir tú mismo tu destino
Jamás engañaras a la verdad
Piensa si has escogido mal camino
Reflexiona en esta navidad
Sé Mejor desprendido, que mezquino.
III
Demos Gracias a Dios por esta cena
Con ausencias de verdad…¡Maravillosas!
Con espìnas clavadas dolorosas
Y brindemos por los logros y las penas.
Aunque sean pesadas las cadenas
Arrastradas por hechos de las cosas,
¡La vida sigue siendo igual de hermosa!
Y tomemos de la misma…cosas buenas
¡Bendice el vino y nuestro pan!
¡Llena nuestra existencia con tu gloria!
¡Que el trabajo y el bien sea nuestro afán!
¡Que el bién de los demás sea nuestra euforia!
¡Aléjanos por siempre de Satán!
y digamos ¡Salud!… a tu memoria.