Fin de cuento

Impávida soledad que me custodia,
con el guardián sutil de tu recuerdo;
pesaroso entre lágrimas me pierdo,
ayer era verdad… hoy soy historia.

Solamente me queda en la memoria,
tus labios rojos que en las noche muerdo;
lunar coqueto de tu torso izquierdo,
en sí… tu cuerpo de vivaz euforia.

Y en la cárcel de la melancolía,
escribo en el papel, todo pasado,
escribo, que en la noche y que en el día;

jamás te separaste de mi lado,
que siempre yo era tuyo y tú eras mía,
hoy el cuento feliz… se ha terminado.

¡Salud!

Ayer me embriagué al saborearla,
como una botella con viejo whisky reposado;
que al conservarse por 18 años sin probarla,
al paladar de cualquier buen bebedor de amor fui cautivado.

Como tal, tome su cuello entre mis manos
y quebré el lacre esperado,
abrí lentamente y lo canteé a mi vaso ansioso;
para catar el sabor de su alambique,
manantial, de su grano destilado
y goce de la embriagadora euforia de su cuerpo hermoso.

Me embriagué y aún borracho me conservo,
oliendo el bouquet de la botella aquella;
impregnado entre mis ropas, y ahora yermo
bebo a su salud porque era bella.

Dos corazones

Dos corazones dijeron,
que por siempre se amarían;
por sentir lo que sentían,
jamás los dos se mintieron.

Con el paso de los años,
esos corazones se aman;
poco casi se reclaman,
olvidando sus regaños.

Con besos todos los días,
alimentan su cariño;
sus blancas manos de armiño.
se posan sobre las mías.

Lisonjas en los oídos,
dan a sus mejillas rubor;
y por consecuencia el amor,
la hace perder los sentidos.

Tu sonrisa mañanera,
y ese guiñar de tus ojos;
pone fin a mis enojos,
y mi invierno es primavera.

¡Oh! amor de mis amores,
soy feliz por conocerte;
y solamente la muerte,
impide que me enamores.

Doble vida

Sin saber que hacer, sin saber que sientes,
una vida doble vives a la vez;
una es de respeto y otra es al revés,
en una entregas todo, en la otra mientes.

Las dos completamente diferentes,
a donde debe haber dos existen tres;
careciendo tu actuación de sensatez,
lastimas sin pensar a otras dos gentes.

No sabes a quien quieres, no lo sabes,
en las noches te visita la ansiedad,
y ya no son tus sabanas tan suaves;

pues tu rostro ya no oculta la verdad,
las mentiras naufragan como naves,
ante la real tempestad de la verdad.

Ya basta

Con el amor no se juega
y ahora juegas con el mío,
armando un enorme lío
siendo el alfa y el omega.

Debí tener más cuidado
de ese cerrar de tus ojos,
y olvidarme ya de antojos,
de ser cazador cazado.

Palabras que mienten, mienten;
pues al ser falsas promesas,
no sabes ni lo que besas
los corazones no sienten.

El momento fue agradable
ya no sigas no seas tonta,
la decisión que sea pronta
no te soy indispensable.

Has tenido por manojos
a los hombres que has deseado,
nadie te come el mandado
con el cerrar de esos ojos.

¿Qué caso tiene mi amiga
retener lo que no es tuyo,
de continuar el murmullo
de convertirte enemiga?.

Ya debes ver la realidad
debes buscar compañero,
que camine tu sendero,
que te de felicidad.

Hablando del amor

¿No te has dado cuenta de lo que a nuestro alrededor sucede?,
¿no has visto acaso las flores más hermosas?;
no ves que el amor todo lo puede,
y hace que veamos y sintamos más bellas las cosas.

Hablando del amor, cuánto te quiero,
hablando del amor, cuánto te extraño;
hablando del amor, de amor sincero,
qué hermoso ha sido el nuestro año tras año.

De verdad, que precioso sentimiento es el que siento,
quisiera gritarlo de alegría;
te quiero, te quiero, te quiero no te miento,
no dejo de hacerlo día tras día.

Todo es como el sueño que siempre has anhelado,
tú, yo, el amor y todas y tantas muchas cosas;
vivo feliz, en mi sueño realizado,
y todo lo veo color de rosa.

Sé, porque lo siento que soy correspondida,
y por eso, gracias al cielo es que yo doy,
te amo y te amaré toda la vida;

en la batalla de este amor estoy perdida,
no existe resistencia alguna estoy rendida,
y siempre a donde vayas yo me voy.

Seguiré

No quiero seguir esperando
a que la flor del amor se deshoje día tras día,
no quiero seguir esperando
a que mi castillo de ilusiones se haga de arena,
no quiero seguir esperando
pues es tan lenta esta agonía,
no quiero seguir esperando
pues muriendo estoy por ti de pena.

Seguiré esperando
si das tan sólo una esperanza,
seguiré esperando
si se vislumbra de tus labios la sonrisa,
seguiré esperando
hasta tener asegurada la confianza,
seguiré esperando
aunque mi amor por ti muere de prisa.

Sangre

Entre púrpura sangre desbocada,
corre mi amor cual caudaloso río;
llegando al corazón sin un desvío,
manando nuevamente ilusionada.

Ella lleva el mensaje de mi amada,
va tocando el sinfín del cuerpo mío;
llenando de emoción todo vacío,
y reviviendo el alma enamorada.

Sentimientos mezclados en el viento,
que se encuentran formando un torbellino,
levantándose un polvo turbulento;

siendo ese polvo nuestro amor divino,
y en el vórtice de pasión, violento,
se encuentra tu destino y mi destino.

Jugando con fuego

Quisiste jugar con fuego
y con fuego no se juega,
el corazón que se entrega
por completo pierde el juego,
y sólo jugar de nuevo
jugar de nuevo al amor,
nada tienes a favor
pues al perder corazón,
vas perdiendo la ilusión
volviendo ha ser perdedor.

Fallaste en tu movimiento
por quererme sorprender,
tu destino es el perder
por no esperar el momento;
hay de nuevo sufrimiento
muy dentro de tus entrañas,
tu sola misma te engañas
te ha fallado la estrategia,
por eso escribo esta elegía
por mostrar tus artimañas.

Otro año

Otro año se agota y se termina,
otro año de risas y de llanto;
año de sueños y de espanto,
año de zozobras y de ruina.

Año con signo de desastre,
de inquietudes naturales y sociales;
interminable acabar de nuestros males,
nos hundimos sin poder soltar el lastre.

Año que el aliciente fue el cariño,
de la familia, de compañeros y de amigos;
por la sonrisa del joven y del niño,
pues invisibles son los enemigos.

Año de inquietudes, de lucha y de trabajo,
año de aguas turbulentas;
un sonar de campanas sin badajo,
año de muchas dudas sueltas.

Te recordaremos por lo malo y por lo bueno,
por la dicha de vivirte y de sentirte,
por los ratos de cólera y sereno;

permíteme brindar y despedirte,
aparte de brindar por el estreno,
del año que intenta redimirte.

Señora

Eres tan bella señora,
y de porte majestuoso;
su voz de un ave canora
murmullo que me enamora,
quisiera ser su rebozo.

Cubrir su esbelta figura,
y sentir su tibio pecho;
por ratos en su cintura
y ya por la noche obscura,
cubrirla toda en su lecho.

Labios incitantes, rojos,
curvas las lineas su entorno;
sus caderas mis antojos
y que decir de sus ojos,
son su más hermoso adorno.

De caminar cadencioso,
y armoniosa cabellera;
su sonreír candoroso
al verla lloro de gozo,
es mi sol de primavera.

Por lo mismo le confieso,
mi insomnio desesperante;
por lo que más me intereso
que es, arrebatarle un beso
y se perpetúe ese instante.

Y por eso mi señora,
por eso es que le confieso;
que cuando llegue la aurora
la busco a la misma hora,
para arrebatarle un beso.

Feliz año

Feliz año me dice todo el mundo,
deseándome salud y otras más cosas;
sin embargo mis penas azarosas,
me invitan a vivir en otro mundo.

Sin su amor estoy solo y me confundo,
no distingo lo hermoso de las rosas;
pues me sueño entre dunas arenosas,
o en el fondo del pozo más profundo.

Estoy muriendo solamente… de amor,
nadie puede parar ese deceso,
agoniza el corazón de ese dolor;

pues quien ama jamás se libra ileso,
sólo le pido a quien amo por favor,
¡me sane con la dicha de su beso!.