Juramento

Te lo juro por mi vida,
por mi vida te lo juro;
no habrá muralla ni muro,
ni pared que nos divida.

Aunque se empeñe la gente,
con mentiras separarnos;
nunca impedirá el amarnos,
ni besarnos dulcemente.

Cada quien a su manera,
cada cuál con su amorío,
de nadie más es hastío,
de nadie más es la espera.

La felicidad es una,
por qué malgastarla en nada;
por qué jugar la trastada
de convertirla en ninguna.

Como esposo, como amigo,
o sea por lo que sea,
no evitarán que contigo;
quien me vea que me vea,
por siempre estarás conmigo
aunque nadie se lo crea.

Aliento

Aspiré la fragancia de tu aliento,
cuando casi te beso de repente;
el fresco aroma que cegó mi mente,
es el quid del amor trocado en viento.

Hálito que despierta un sentimiento,
soplo suave al corazón durmiente;
huracán que se forma de repente,
causando mi total desvelamiento.

Quiero aspirarte pronto porque muero,
emanación de tonos celestiales,
inspiración que agota mi tintero;
ven pronto, cristaliza mis ideales,
fundamos en el beso más sincero,
un regalo de Dios en los mortales.

Pecado y penitencia

Eramos unos mocosos,
cuando al amor conocimos;
y por siempre lo escondimos
al ser un par de miedosos…

Pues aquella primera vez,
juramos guardar secreto;
y ese ha sido el amuleto
ha sido y seguirá como es.

Recuerdas esa aventura,
que natural por instinto;
se torno todo distinto
en caricias y ternura.

Recuerdo que temerosos,
cuando todo había pasado;
por temor a ser pecado
nos volvimos religiosos.

Y juntos ahí en la iglesia,
en silencio confesamos;
lo blanco que nos amamos
y fue el amor penitencia.

Y nuestro eterno pecado,
lo seguimos confesando;
pues nos seguimos amando
con la penitencia a un lado.

Minuto de cielo

Enriquece a mi memoria,
dame un minuto de cielo;
dame por siempre consuelo
siendo en tu cuerpo una historia.

Una historia verdadera,
de aquéllas que dejan huella;
de cuento que sea muy bella
y sobre todo sincera.

Una historia de alegría,
exento de la tristeza;
que perdure en la cabeza
por la noche y por el día.

Donde los cuerpos se fundan,
en un crisol de pasiones;
y se templen emociones
siendo puñal con su funda.

Una historia de sabores,
donde lo dulce persista;
aunque el amargo resista
olvidando sinsabores.

Cúmpleme vida ese anhelo,
de ser historia en tu cuerpo;
pues no quisiera estar muerto
para el minuto de cielo.

Oración navideña

En esta noche Señor,
noche de tu nacimiento;
nace un bello sentimiento.
un sentimiento de amor.

También se siente el calor,
calor que entibia hasta el alma,
y un espíritu de calma;
se siente en el corazón,
nos embarga la emoción,
igual que el sol en el alba.

Nos bañas con tu alegría,
se siente la navidad;
y en una hermosa verdad…
todo es paz con armonía.

En este bendito día,
festejamos tu llegada,
bendice nuestra morada;
y también los alimentos,
como también los momentos,
en esta fiesta sagrada.

Padre nuestro que estás en el cielo…

Felicidad y dolor

Te tengo en mis manos y siento este amor limpio y sincero,
y así como tú, yo también por ti lo siento;
cuando dices que no me amas no te creo,
y cuando te digo que te engaño es que te miento.

¿Qué hermoso, no crees que es así, querido amor?
que teniendo a la sinceridad es que dudamos;
pero así como hay felicidad también dolor,
y por eso a veces también nos lastimamos.

Te quiero y me has amado,
con las dudas como todos las tenemos;
olvidémonos de todo, estoy cansado,
de todo excepto amarse… nos creemos.

Soñándote

Te estoy mirando y tú también ves mis ojos tristes,
tristes, de saber que no eres mía;
tristes, de no poder dormir de noche y de día,
y de tenerte cerca sin asirte.

Te diré una cosa, eres muy bella,
quisiera estar contigo todo el tiempo;
lástima que llegó tarde la estrella,
que hace feliz mi corazón aun a destiempo.

Mas sin embargo quiero…
acabar con esas cosas que me matan,
romper esas cadenas que me atan
y estar contigo ven… ¡te espero!.

Solitario

Solitario, en este momento me pongo a recordarte,
como todo empezó por decir, ¡me gustas tanto!;
y de esta tenaz insistencia por besarte,
surgió un amor con risas y con llanto.

Fue algo tan de repente, que callaste;
para que en ese silencio mis labios te encontraran,
y ya logrando lo soñado arrastraste,
a mi corazón y al tuyo a que pecaran.

Tú sabes por qué, pero si este amor tan bello como el nuestro,
es un amor limpio, puro como el alma;
eso no es pecar, eso en amar eso es lo cierto,
debemos sentirnos tranquilos y con calma.

Hemos llorado diciéndonos adiós una y mil veces,
y maldiciendo a nuestra suerte porque el tiempo,
no nos ha dejado amar con tantas creces,
y gritarle a la gente el descontento.

Más aun así, vivo feliz porque me quieres,
de saber que toda, mis labios te besaron;
y feliz porque mis sueños alcanzaron
lo que para soñar feliz requieren.

Gracias por todo lo que se llama amor, que había olvidado,
y que contigo encontré en demasía;
gracias por tu tiempo mal logrado,
gracias por amarme con el amor…
que tanta gente ansía.

Constancia

El amor desagrada con frecuencia
cuando más pretende agradar;
sabemos que su frecuencia inoportuna;
sin embargo seguiré intentando una tras una
pues el que poco se atreve, poco sabe amar.

Es el más egoísta de los sentimientos,
por lo mismo el menos generoso cuando herido;
cuídalo por siempre, decidido,
pues el amor sólo entiende al amor sin miramientos.

Es aquel que no se puede ser impuesto,
te traiciona, si pretendes engañarlo;
nada pasa si su intento es el celarlo,
pero hacerlo de más es indigesto.

Es el que muere reviviendo un mal pasado,
se sabe que su morada es la confianza;
también que su tumba es la venganza,
y lo único que exige es… ser amado.

Efímero

Se ha tornado pasajera
nuestra perenne promesa,
y enfriado aquella tibieza
de aquel sol de primavera,
de aquella vez que primera
los cuerpos se derretían,
de tanto que se querían
y debido al infortunio,
se acababa el plenilunio
y luna nueva veían.

El sol atrás mencionado
que azul el cielo colgaba,
cuando de besos te daba
confundidos en el prado
hoy ha quedado eclipsado,
el cielo se fue nublando,
y esta como yo, llorando;
nuestro cariño han prohibido
y siendo el más sorprendido
el corazón que está amando.

Ruleta

Eres de ojos verdes, de piel morena,
y de pelo sedoso ensortijado;
llevando un corazón inmaculado
y una sonrisa dulce muy serena.

Mujer, quiero que sepas de mi pena,
que sin querer de ti, me he enamorado;
sin embargo también me lo he jurado
nunca tocar a una mujer ajena.

Son los simples caprichos del destino,
los que juegan conmigo a la ruleta,
ruleta de escoger este camino;

que me impiden llegar hacia tu meta,
y en lugar de escuchar hermoso trino,
oigo el pronto llegar de una saeta.

Sobre amor

En el amor la libertad no hay que pedirla,
pues no existe cadena alguna que lo aprese;
con tan sólo existir esa intención se desvanece
y esa culpa tu mente jamás puede evadirla.

Como puedes retener lo que nunca ha sido tuyo,
creerás tal vez que es así y es vil mentira;
y se mezcla el rencor, la rabia e ira,
y sobreviene la soledad por falso orgullo.

Se como hotel por si acaso te visita,
no tendrás un huésped en tu corazón más agradable;
no le retengas pues siempre es del todo indispensable,
pues si te da todo por bien, por mal lo quita.

Cuando mires que toma su equipaje,
quizá por un descuido de la estancia;
entre más pésimo el servicio, más distancia,
por el contrario más atención, se olvida el viaje.

Si tienes al ave de amor en tu destino,
déjala volar hacia los cielos,
déjala que recorra mil caminos;

no la encierres en la jaula de lo celos,
si vuelve cantara contigo bellos trinos
si no, es que ha encontrado otros anhelos.