Hasta entonces

Sólo cuando el viento que mueve las flores se termine,
cuando el rocío de la mañana ya no exista,
cuando las aves todas ya no trinen;
y cuando el amor al amor se le resista,
hasta entonces… adiós.

Sólo cuando la luz del sol se apague,
lo tierno que es un beso no aparezca,
cuando en el cielo no veas volar a un ave;
y sólo cuando todo, todo es que perezca,
hasta entonces… adiós.

Mujer

Mujer que nada esperas,
mujer que tanto entregas;
son bellas tus ojeras
y a mi corazón lo cegas.

Mujer de piel canela,
mujer que me comprendes;
mi corazón te anhela
y a mi pasión enciendes.

Mujer de hermosos ojos,
mujer sin condiciones;
postrado estoy de hinojos,
tu amor no me raciones.

Mujer, mujer amada,
mujer amando entera;
ilusionada estas enamorada,
paciente ante la espera.

Mujer de gran audacia,
mujer de todo reto;
te sueño cuando lacia,
te diste por completo.

Fantasía

Nada más de pensarlo no resisto,
de que un día te apartes de mi lado;
por lo mismo mi amor desconsolado
sin la esperanza llora, desprovisto.

Hace apenas momentos no te he visto,
y ya te extraño más, desesperado;
me encuentro locamente enamorado,
te quiero, lo repito y te lo insisto.

Si por un beso el sueño me has robado,
ya no concibo el sueño noche y día,
por todo lo demás que tú me has dado;

me quitas lo poquito que tenía,
ladrona, sin corazón me he quedado,
dejando solamente fantasía.

Sépanlo

Me he escondido para verte,
cuando sales de tu casa;
pues ahora sé que tu raza
intenta de mi esconderte.

¿Por qué desdichada suerte,
me pasa lo que me pasa?;
ser yo la seria amenaza
del que muere por tenerte.

Pues teniéndote la tengo,
y al tenerla nada importa;
larga vida, vida corta,
sólo por ella mantengo.

Manteniendo la esperanza,
porque mires mi mirada;
reafirmar lo enamorada,
fingirlo cansa que cansa.

Y yo cansado me encuentro,
por amarte sin remedio;
que se acabe ya el misterio,
que ya termine ese cuento.

Que sepan que nos queremos,
que sepan todo de todo,
que jamás claudicaremos;
sin embarrarnos con lodo,
y nuestro amor uniremos,
y lo haremos de buen modo.

Su corazón ya no es mío

Que fui un cobarde me dice,
por no querer ni mirarla;
riéndose mi amigo está
y la vida se me va
pues cuanto tiempo fue mía,
y mi corazón ansia,
ardientemente besarla.

Pero, su corazón ya no es mío,
pues cuando lo tuve, tire;
creyendo después recogerlo
alguien lo recogió primero
y sus heridas curó,
y ahora, verla sonreír de nuevo
después del daño que le hice,
mi castigo es no tenerla,
amarga pena es que tengo
pero siento merecerla,
pues ella al verme… en vez de maldecir, bendice.

… Aquella noche

En aquella noche obscura,
sólo, una que otra estrella;
fue esa noche la más bella
bañada de pasión y de ternura.

Una noche de temores,
adentrándose a lo incierto;
el amor era lo cierto
y probamos la miel de mil amores.

Nos olvidamos de uno,
del pasado, del futuro;
por aquel presente ¡juro!,
sin tu amor no habrá presente ninguno.

Tocan la puerta… minutos,
y volaban los segundos;
dispersos cual vagabundos,
tan lentos como el caer de tu fruto.

Fruto, de pulpa jugosa,
corteza de terciopelo;
hermoso color canelo
era tu cuerpo de diosa.

Y la fuerza poderosa,
que te impulsa el sentimiento,
cuando dentro muy adentro;
sigues sin mirar atrás,
se olvida de ser fugaz,
cuando sale un ¡te quiero! de tu aliento.

Agua y sus formas

Diáfana serpentina indefinida,
irisadas tus crestas bailarinas;
avalanchas de azogue, repentinas,
eres hálito, liquido de vida.

Cortina húmeda de verde fiel,
collar de perlas de rocio en las flores;
paisajista el mejor de los pintores,
purificas espíritu y la piel.

Somos tu costilla, tu cimiente,
brizna, caricia celestial divina,
eres savia de tierra y de la gente;

incansable, fugaz y peregrina,
tu murmullo en el alma es que se siente,
¡eres hoja de daga damasquina!.

Desdicha

Qué desdicha estar presente,
y de esta desdicha formar parte;
toda hermosa, tal cual estás enfrente,
y ansiosos mis labios por besarte.

Jugándome una broma el cruel destino,
apareciendo un nuevo amor que me ha cambiado;
y Cupido al corazón me dio con tino,
que infelizmente feliz me he enamorado.

Eres un tatuaje perenne y doloroso,
jamás podré arrancarte de mi lado;
te miro desde lejos y sollozo,
por sentirme inútil, tonto maniatado.

Eres como el aire, necesito de ti para poder vivir,
eres como el aire, que te escapas de entre mis manos cansadas por querer asirte;
eres como el aire, me acaricias pues aún siento tu sentir y como el aire también,
matas cuando ausente estás o intentas irte.

Eres un trozo de fuego que quema mis entrañas,
hirviendo mis palabras por decirte,
te extraño amor… ¿me extrañas?;

si de tus labios nace un si,
di, no me engañas y nunca de los nunca,
volveré jamás a herirte.

Todo daría

Daría ¡todo! por aquel instante,
cuando el orfebre destino nos unió;
y en la joya del amor nos engarzó,
ofuscando en su momento hasta el diamante.

Daría ¡todo! por aquel instante,
cuando la luna y su luz nos cobijó;
con estrellas nuestro lecho preparó,
fue atracción de cuerpos… fulminante.

Daría ¡todo! por aquel segundo,
en éxtasis jamás imaginado,
viajamos hasta el fin de nuestro mundo;

y la secuela que nos ha dejado,
es causa del amor bello y profundo,
que jamás partirá de nuestro lado.

No sabes

Es verdad que te perdí, y con eso
se pierde también miles de cosas,
por ejemplo se pierde lo tierno que es un beso,
y tantas cosas que contigo son hermosas.

No sabes amor cuanto me duele,
el extrañarte, el verte y saludarte,
tanto, que sería mejor morir si es que se puede,
morir de amor; ya que también de amor se muere,
y lo prefiero a estar solo y sin verte.

Sólo una cosa queda por hacer un tanto loca,
por qué si tu me quieres no te animas,
a estar nuevamente juntos como antaño,
y subirnos al amor hasta su cima
y juntos poder vivir lo bueno y malo año tras año.