Blog

Te quiero

¿De verdad; quieres saber cuánto te quiero?
prepárate a escuchar lo nunca hablado
para nunca dudar jamás, jamás espero
al dudar de mi que tanto, tanto te he amado.

Es un amor callado cuando cree que callas es necesario,
loco cuando no le es posible callarse un poco más,
calmado, pues a veces resulta estrafalario
que alborotado por amarte tanto rían más.

Es un amor ciego que no ve más que tu vida,
es cínico riéndose de su afortunada suerte,
es alegre que baila con su pareja consentida,
y pesimista pues también teme perder.

Primera vez

La primera vez que tu amor me lo entregaste,
cuando temblando entera estabas por hacerlo,
y de todo en tu cuerpo por hacer me lo dejaste,
que finalmente termine por conocerlo.

Fue algo que jamás olvidaría,
tu, temerosa e indecisa estabas,
fue una atracción natural que nos unía,
y otra fuerza del amor que nos juntaba.

El principio de todo fueron besos,
después de los besos, las caricias,
que hicieron a nuestros cuerpos ser los presos
del placer, del amor y sus delicias.

Acaso

Así como abeja errante sin colmena
así como el ave que ha caído de su nido
así muriéndome estoy por una pena
la pena de tenerme en el olvido.

Acaso no existe el viento que te haga escucharme
acaso no existe la luz, pues al parecer, no puedes verme
acaso no tienes corazón que puedas darme
acaso está muerto el amor, o sólo duerme.

Torbellino de mis pensamientos
huracán de mis pasiones
terremoto en mis cimientos
arcoíris de emociones.

Sentir

Calla un poco, escucha lo que te diré en este momento,
sufro conmigo mismo interna lucha,
a causa de lo que por ti, ahora es lo que siento.

Siento; lo que dicen que es amor, que es algo hermoso,
me siento de verdad como en un sueño,
del que no quieres despertar… maravilloso,
en el cual de tu corazón yo soy el dueño.

Y eso es de verdad lo que deseo,
el tenerte conmigo siempre unida,
y detenerle al tiempo su conteo,
amándonos por siempre… de por vida.

Ciclo

Han sido muchos sueños compartidos,
juntos vimos crecer varios rosales;
y cómplices de bienes y de males,
exploramos, a lo desconocido.

El sol que de la luna se ha escondido,
se esconde nuestro amor entre trigales;
tras aldabas de miles de portales,
caminando la calle en un sentido.

Pero, donde hay calor, existe el frío,
donde existe noche, también hay día,
donde hubo alegría, hoy hay hastío;

y hoy lo espontáneo, es ya manía,
aunque presumo que tu amor es mío,
yo… ya no siento lo bien que sentía.

Decisión

Cuánto nos hemos querido,
y nos seguimos queriendo;
el tiempo pasa corriendo,
y todo tiene un sentido.

Tienen sentido tus besos,
tienen sentido tus frases;
sin embargo son fugaces
los sueños con los traviesos.

Mi tiempo pasa volando,
yo, quiero verlos crecidos;
y no encontrarnos vencidos,
ni de cuerpo, ni de mando.

Nuestro noviazgo se alarga,
y mi sueño se destruye;
¿por qué a ocurrir se rehuye
y nuestra boca se amarga?.

Si es por el tiempo, no sientas
que cumplir es compromiso,
mejor sé directo y conciso;

por el ayer no me mientas,
y si mañana te ausentas,
nuestro Dios así lo quiso.

Como tú…

Como tú… una ninfa por desarrollar su gran belleza,
como tú… un nuevo río queriendo conocer el ancho mar;
como tú… un botón de rosas esperando ansiosa reventar,
como tú… una mañana bañada de rocío.
como tú… un pajarillo queriendo despegar del vuelo,
como tú… una caricia mitigando un gran dolor;
como tú… una alegría que sirve de consuelo,
como tú… un corazón en busca de un amor.

Regresa

Que tristeza veo en tus ojos,
algo encierras en el alma;
no hay reposo, no hay la calma,
no hay remedio a tus enojos.

Sufres porque le has perdido,
lloras pues te ha dejado;
¿sabes?, te has equivocado
sabes, porque le has mentido.

A tu lado nuevamente,
le quieres contar tus penas;
la sangre hierve en tus venas
por ese beso en la frente.

Cuando al cielo en su regazo,
lo mirabas tantas veces;
hoy apenas amaneces
buscando un poco de caso.

Y le imploras a la suerte,
y te has cruzado los dedos;
y le has rezado mil credos
que pueda volver a verte.

Y por esos sentimientos,
gritas por los cuatro vientos
“pensaba que era de juego;
mi corazón te ignoraba,
tu cariño no faltaba,
y hoy por tenerlo te ruego”.

El gato y el ratón

Es el juego del gato y del ratón,
de pensar que uno es gato en la movida;
uno al otro se sirve de comida,
degustándose el oro y la pasión.

Siendo el cebo la carne y posición,
la promesa y mentira está escondida;
uno cede y aquella cae vencida,
dice gana, y el otro que es campeón.

Dice: — ¡tonto! — a mis pies cayo vencido,
y pregona la hazaña a sus amigas,
nunca dice que todo fue vendido;
que es un triunfo rodeado por ortigas,
“victoria” que jamás se irá al olvido,
y alusiones serán sus enemigas.

Plática

Qué puedo hacer si al corazón desdigo,
si he causado en su entorno ensoñación;
si a diario le repito la canción,
que pronto la tendré cerca y conmigo.

Qué le puedo decir si no consigo,
un algo que le borre la ilusión;
que calme su feliz palpitación,
y evite parecer un enemigo.

Le he dicho que te quiero y es verdad,
y ciego siente más las emociones,
me tienes a capricho y voluntad;

dejemos platicar a corazones,
que su sueño se torne realidad,
y que emane el amor a borbollones.

¿Cómo olvidarte?

Recordando estoy lo que he sentido,
por aquel amor fugaz que aún me trastorna;
y que no logro la dicha del olvido,
y que todavía también en su esclavo me transforma.

¿Cómo olvidarte quiero? me pregunto,
si tu recuerdo alimenta mi vida desolada;
rotundo no de mi corazón ante este asunto,
que después de ser mi todo, seas mi nada.

¿Dije dichoso atrás si te olvidase es que sería…?,
!qué mentira¡, qué mentira si te quiero;
jamás dejé de hacerlo y todavía,
por tu ausencia muero… muero.

¡Arráncala! me dicen, de tu mente y corazón debes hacerlo,
te extraño amor… te amo;
dime qué haces con tu cariño ausente,
¿dime qué hacer, dime qué exclamo?
dime qué hacer, si muriendo estoy por ti y estás enfrente,
y en lugar de ofrecerme tus labios tibios das tu mano.

Ya sé qué hacer con tú amor, que de poder hacerlo,
hacer lo haría, ¿sabes qué?;
¡morir!… y mi amor por ti terminaría.