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No finjas

Escucho tus palabras que cortan mi corazón en mil pedazos,
como navajas filosas;
como se corta una rosa sin razón,
que golpea mis pensamientos al grado de confundirlos,
y hace retazos mis sentidos, mi vida, mi ser sin ton ni son.

Qué hice o qué te hicieron,
para que de esta forma artera te comportes;
te mentí, o alguien al oído te ha hablado de otras cosas quizá bellas,
si bellas te parecen y ya las mías no lo son ya, no soportes;
el estar conmigo, pero habla con la verdad,
no borres lo que un día fue hermoso y dejes de recuerdo, dolorosas huellas.

Por mi parte, soportaré como hombre tu partida,
nada haré por detenerte, cumpliéndote un último deseo;
ya que una vez que cruces la puerta
dejarás de existir en mi vida
y te recordaré como recuerda a Dios un ser ateo.

Que ironía

De repente por un murmullo llegado a mis oídos,
supe que podía obtener algo de ti;
algo, que aún perturba mis sentidos,
algo, que guardo celoso muy en mí.

Ese algo, era parte de un todo que anhelaba,
era algo, que después de ganar al corazón seguía;
era algo que sería la última morada,
y ese algo llegó primero, ¡qué ironía!.

Ese algo consecuencia de caricias y del beso,
algo del cual tus labios forman parte;
algo del cual por dentro el corazón no está confeso,
algo que no es exactamente lo importante.

Tu cuerpo, un cuerpo al cual nunca miraba,
con los ojos que después de saberlo todo te veían;
esos ojos que con ternura te admiraban,
hoy, esos ojos te desnudan vida mía.

Acecho

Cuánto he esperado este momento,
tu mirada cruzarse con la mía;
al fin se cumple el anhelado día
ante un acecho interminable y lento.

En el mirar expreso el sentimiento,
pues mi boca padece cobardía;
sólo mis ojos tienen valentía
y lealtad al corazón sediento.

Mira en ellos la pena de quererte,
en ellos mira, las palabras mudas,
palabras que se mueren por morderte;
que pueden aclarar todas tus dudas,
míralos por favor, cambia mi suerte,
míralos por favor… no los eludas.

Sueño realizado

Estoy sintiendo en el alma
estoy sintiendo la calma
de realizarse mi sueño
de que toda has sido mía
de hacer lo que yo quería
sobre todo, ser tu dueño.

El sueño se me ha cumplido
hallé lo que había perdido
unos labios murmurando
palabras que había olvidado
un te amo, un te he extrañado
y a ratos también besando.

Oídos también, atentos
escuchando mis lamentos
lo más lejos que me alejo
cuando pienso estar soñando
sólo es cuando estoy mirando
en tus ojos mi reflejo.

Tus manos van dibujando
caricias de contrabando
con toques de surrealismo
como un Dali o un Picasso
terminando en tu regazo
y sin saber de sí mismo.

Y decirle al sentimiento
que por favor pase lento
que no llegue a ser historia
y que de amor se alimente
que siempre mire de frente
ser sinónimo de gloria.

Ámame

Rincón donde refugio mi tristeza,
íntima concepción del alma mía;
toque silencioso de la alegría,
aroma que me pierde la cabeza.

Raptora de cariño sin rudeza,
instinto natural de piel sombría;
titilar de mi noche y de mi día,
arranque de locura que me besa.

Ruiseñor es tu voz a mis oídos,
inmenso sentimiento lo que siento,
trepidantes por ti son mis latidos;

incalculables horas que te pienso,
tómame de las manos te lo pido,
¡ámame pues sin ti soy indefenso!

Dos palabras

Dos palabras tales, como ¡te quiero!,
significan vivir un mundo aparte;
un mundo que ambiciono regalarte
donde serás el fin y lo primero.

Significan lo bello y lo sincero,
y también el amor que anhelo darte;
dos palabras que quieren confesarte
que aspiro caminar por tu sendero.

Te quiero, de que te quiero, te quiero,
dos palabras buscando que comprendas,
que al corazón le falta un compañero;

dime qué puedo hacer para que entiendas,
si dices que me espere, yo te espero,
si crees que es algo malo, no te ofendas.

Niebla

Te tuve como la espuma,
deshaciéndote en mis manos;
y fueron ratos ufanos
pero al igual que la bruma,
que en un instante se esfuma
así desapareciste,
sin decir adiós, partiste;
ya me pensaba tu dueño,
me despertaste del sueño
y lloro tu ausencia… triste.

Amor cual reloj de arena,
grano a grano te escapabas;
a sabiendas que te amaba
quisiste causarme pena,
al porqué se le encadena
sin importar consecuencias,
al corazón lo sentencias
a parar su movimiento,
y tu último grano, lento
se lleva las evidencias.

Ya sufrido el desengaño,
al verte venir de frente;
muchas cosas en mi mente
resurgen porque te extraño,
y tu silueta la empaño
con una gota de sal,
porque el instinto animal
del amar sin razonar,
rápido sabe olvidar
triunfando el bien sobre el mal.

El pensamiento

Mi pensamiento amoroso
que es, el viajero incansable a lo imposible
se desprende y vuela más rápido que la luz;
se desprende para buscarte donde te encuentres
cortando al viento que se opone al importante viaje;
cruza mil paredes buscándote,
pero al fin te encuentra.

Esta vez, la noche palidecía tu rostro,
dibujaba el sueño una sonrisa de ángel sobre el mismo;
tu pelo cayendo dormido contigo,
las sabanas dejaban entrever a la luna, parte de ti,
tu respiración apenas se sentía;
estabas en el sueño profundo, que da la inocencia del alma,
esa inocencia que es ciega a mis sentimientos;
miro tus manos como pétalos de azucena
y los minutos corren a buscar el alba,
y yo allí, contigo velando tu sueño, amor.

Esperando el abrir de mi mundo, el abrir de tus ojos
se abren, y yo cerca de ti, tan cerca
que de la única forma que me percibes
es en tu respiración inhalando mi etérea presencia,
sin embargo algo me despierta y mi compañero el pensamiento
regresa no sin antes decirte a su manera,
¡regresaré todas las noches de todos los días de mi existencia!.

Señorita Flor de Nochebuena

Hoy se hermosea la capital,
con belleza mexicana;
dando sin igual jarana,
su concurso tradicional.

Certamen de la hermosura,
y con premios atractivos;
los padres muestran altivos,
a sus hijas con guapura.

Pareja siempre es la justa,
con honorable jurado;
suman votos con cuidado,
aquéllas que más nos gusta.

Amigos y familiares,
la banda del chile frito;
los cohetes y toritos,
echan porra en sus cantares.

Con pancartas y sus mantas,
animan a su aspirante;
que con presencia elegante,
presume ante gente tantas.

Debe ser adolescente,
la que se sienta bonita;
aquélla que el barrio invita,
o la que apoya la gente.

Una vez todas inscritas,
empiezan a hacer campaña;
belleza y gracia acompaña,
a todas las jovencitas.

En vestidura regional,
su cultura y aptitudes;
muestra todas sus virtudes,
vestidas de noche y casual.

Y todo en bella verbena,
feliz eligiendo una flor;
Chilpancingo con su amor,
elige su nochebuena.

La que ha quedado primero,
es bella flor que engalana;
de la feria, soberana,
entre diciembre y enero.

La reina de tradiciones,
del pendón y del porrazo;
de los charros con su lazo,
del palenque y sus canciones.

De concursos, loterías,
mecánicas atracciones;
nacimientos, atracones,
de las danzas y alegrías.

La venta de fruta seca,
ropa, talabartería;
calzado y la platería,
los juguetes, la muñeca.

Restaurantes con pozole,
de antojitos mexicanos;
vamos todos los hermanos,
al fiambre y al rico mole.

Se nos olvida la pena,
todo unido en una fiesta;
la feria de Chilpancingo,
con su Flor de Nochebuena.

Lágrimas

Dime qué hacer ante tu real partida,
si todo por hacer te lo has llevado;
y dime por el cual equivocado,
pago la culpa de sufrir en vida.

Desfalleciendo por mortal herida,
mi corazón se muere desangrado;
el sentimiento está desconsolado,
y sola el alma, compasión inspira.

Cabizbajo, con el mirar al suelo,
van cayendo despacio… suspendidas,
las lágrimas que sirven de consuelo;

ante tantas promesas incumplidas,
¡ya me he cansado de mirar al cielo,
sin indicio de súplicas pedidas!.

Madre

La mujer que la vida te ha entregado,
desde antes de nacer, ya te quería;
pues eras su ilusión y su alegría,
producto de su sueño enamorado.

Aquella que velando se ha pasado,
cuidándote en la noche y por el día;
cuando enfermas te busca mejoría,
no importando su cuerpo desmayado.

Como el amor de una madre no hay mejor,
pues resiste por ti cualquier tristeza,
si sientes dolor, en ella hay más dolor;

no quebrantas su amor, ni su entereza,
ella es tu mejor amiga, la mejor,
¡madre, es tu amor, la más grande riqueza!.