Me enteré que no te ha ido bien,
que te ha dejado tu esposo;
que vives en un calabozo
y porqué mendigas también.
Lo supe de mucha gente,
porque las mismas sintieron;
y porque las mismas vieron
tu proceder indecente.
Si, cuando más te quería,
mi novia de muchos años;
aún se conservan los daños
cuando con muchos me herías.
Después te fuiste con ese,
sin avisarme siquiera;
entera traición artera,
estuvo crece que crece.
Y hoy la vida te ha cobrado
con réditos e intereses;
quizás no tanto mereces,
porque te has equivocado.
Quizás el estar conmigo,
no era mucho de tu agrado;
para no causarme enfado,
soportabas un castigo.
Yo por eso te perdono,
y sigo siendo tu amigo;
olvidando todo encono,
y quiero brindarte abrigo.
