Blog

Como la luna

Como la luna, tengo un lado en la conciencia obscura,
en ese lado guardo los sentimientos que debo de callar, y callo;
guardo la esencia de la pasión más pura,
e intento ocultar mis ansias por no aparentarte amor, mas fallo.

Fallo porque el amor sublime no se oculta,
porque mentir en el amor también es muerte;
porque a la suerte a nuestra suerte insulta,
porque me duele el tenerte y no tenerte.

Te tengo, pero no como te sueño a diario,
cuando sueño contigo te abrazo y nos amamos;
despierto y mi destino es lo contrario,
y a las ganas de vivir es que dudamos.

No importa que así sea vivir en esta vida,
todo minuto, ha valido la pena por aquello;
porque en el laberinto del amor más bello,
nos basta sólo el roce de un cabello.

Sólo tú, nadie más sabe lo que siento,
secreto que al corazón y al recordarte reta;
lo reta y cobarde dice:
cobarde soy, contesta y se maldice,
ya que sin tí los minutos son años en el tiempo.

Tómame

Tómame como agua que te encuentres y tú perdida en el desierto,
como abrigo que te encuentres y tú sin nada entre la nieve,
como antídoto único ante una muerte segura, ineludible;
como oxígeno cuando te pegue de frente un fuerte viento,
o cuando caigas a un abismo y ser aire que te eleve.

Tómame también con la calma de algo que hierve,
como un recién nacido entre tus brazos;
y procurando estar tan cerca en el que observes,
cómo mi amor por ti se hace pedazos.

Alarde

Antes escuchabas, nada decías,
mas aún; percibiendo delación
con aquellas que lograba galardón,
por otras que tenía fantasías.

Alardeaba cumplir mis profecías,
me dejaste que fuera fanfarrón;
de castigo me niegas tu perdón
y de olvido recibo regalías.

Dime por qué no callaste mi boca,
a sabiendas que parte fue mentira,
y dejaste volar mi mente loca;
con magín entelequia que delira,
hoy sin ti valgo menos que bicoca,
al saber del amor que se retira.

Así eres amor

Hay muchas cosas que de ti no entiendo,
si para unos vida, para otros muerte;
si para unos dolor, para otros suerte,
unos están llorando y otros riendo.

Unos te están odiando, otros queriendo,
te buscan y otros nunca quieren verte;
unos abandonarte, otros tenerte,
y sólo porque a ti te están sintiendo.

Si siendo un sentimiento tan hermoso,
teniéndote se pasan maldiciendo;
¿será porque el amor que poderoso,
se equivoca y a medias va cumpliendo?;
al no encontrar respuesta es lastimoso,
al no encontrar la vida esta muriendo.

Muy pronto

Muy pronto acabará nuestra aventura,
el corazón presiente el desenlace;
un temor en el alma ya me nace,
preludiando con quebranto, la ruptura.

El sabor de mi vida… la amargura,
pues sin tu amor ¡que pase lo que pase!;
con tu ausencia ya nada me complace,
todo es osco, carente de ternura.

Ya tus ojos anuncian la partida,
pues tus labios no pueden pronunciarlo,
es difícil perder casi la vida;

e intento no llorar y sin lograrlo,
¡tu corazón me pide la salida,
y la razón me impide sujetarlo!.

Sufrimiento

En esta vida desolada y triste,
se encuentra un corazón atormentado;
es el mío que llora porque fuiste
su única razón de latir enamorado.

Ahora nada, nada lo hace sentir lo que sentía,
porque el olvido piadoso aún no se acaba;
se muere poco a poco de agonía
y sufre todavía por su amada.

Y yo sufriendo por lo que mi corazón palpita,
quiero con un cuchillo arrancarlo de mi cuerpo;
y olvidar el porqué mi cuerpo grita
y estar en paz… una vez muerto.

Estoy como tú

Sé del amor que me escondes,
y que en secreto me quieres;
porque jamás correspondes
a la voz mis quereres.

Y cuando observo tus ojos,
que están diciéndome todo;
se contienen mis enojos
por amarme de ese modo.

Y sola le confiesas a la almohada,
de lo mucho que sufres por quererme;
abandonas tu cuerpo mientras duermes
y te acuestas conmigo enamorada.

Al despertar tu cuerpo entre la cama,
presurosa tu esencia se introduce;
y nuevamente al corazón induce
a vivir y esperar por quien le ama.

Si ese miedo es infundado,
debido a la incertidumbre,
de que mi amor no te atañe,
deja que el amor nos bañe;
que nuestros cuerpos sean lumbre,
porque de ti enamorado,
estoy como tú has estado.

Confesión

Te quiero más que a mi vida,
más que a mi vida te quiero;
el mundo te doy entero,
porque te sientas querida.

Cuando te regalo rosas,
un brillo nace en tus ojos;
te muerdes tus labios rojos
y en tu sangre hay mariposas;
revoloteando nerviosas,
y en su santuario el corazón;
se encuentra la primavera,
en que esa ilusión primera
cantando junto a un gorrión;
en su letra la canción
pregona, está enamorado,
y que el estar a tu lado
es un acto de locura;
donde lleno de ternura
olvidas lo equivocado.

Hasta entonces

Su edad mitad que la mía,
sin ni una arruga en la frente;
con toda la vida enfrente
siendo noche y ella día.

Sin embargo nos amamos,
con esa gran diferencia;
habiendo plena conciencia
al corazón no engañamos.

El amor ha sido eterno,
y todos tienen acceso;
aunque por un solo beso
lo cambies por el infierno.

No soy joven, no soy viejo,
el corazón no envejece;
amor lo rejuvenece
aunque se arrugue el pellejo.

Cuánto durará, quien sabe,
por cuánto durará esa miel;
cuando el agua llegue al nivel
y el sino cierre su llave.

Falsa ilusión

Engañado ante ilusión tan cierta,
deje a mi corazón correr aprisa;
mas hoy mis labios que brotaban risa,
claman dolor ante la herida abierta.

Ahí sembré pasión, sin ser mi huerta,
mas hoy mis ojos son quien me lo avisa;
y el fruto cosechado la ceniza,
por esa tierra estéril, siempre muerta.

Qué tonto por confiar a quien dolida,
me dio sus mieles anhelando olvido,
buscando en mi, la artificial salida;

robó mi voluntad y mi sentido,
latente siempre aquel que fue su vida,
aparece y… adiós lo que he querido.