Mil días

Han pasado ya mas de los mil días,
mil días de tristezas y emociones;
mil días de poemas y canciones
y de entrega total esos mil días.

Mil días de incontables alegrías,
comunión sin igual de corazones;
un escribir constante de renglones
al saber tus caricias sólo mías.

Mil días de fantasías y de amor,
de escuchar y de oír nuestros lamentos,
y de consejos ante el posible error;

sin nunca lastimar los sentimientos,
son mil días sin guardar ningún rencor,
pido vivir mil más estos momentos.

Sépanlo

Me he escondido para verte,
cuando sales de tu casa;
pues ahora sé que tu raza
intenta de mi esconderte.

¿Por qué desdichada suerte,
me pasa lo que me pasa?;
ser yo la seria amenaza
del que muere por tenerte.

Pues teniéndote la tengo,
y al tenerla nada importa;
larga vida, vida corta,
sólo por ella mantengo.

Manteniendo la esperanza,
porque mires mi mirada;
reafirmar lo enamorada,
fingirlo cansa que cansa.

Y yo cansado me encuentro,
por amarte sin remedio;
que se acabe ya el misterio,
que ya termine ese cuento.

Que sepan que nos queremos,
que sepan todo de todo,
que jamás claudicaremos;
sin embarrarnos con lodo,
y nuestro amor uniremos,
y lo haremos de buen modo.

Su corazón ya no es mío

Que fui un cobarde me dice,
por no querer ni mirarla;
riéndose mi amigo está
y la vida se me va
pues cuanto tiempo fue mía,
y mi corazón ansia,
ardientemente besarla.

Pero, su corazón ya no es mío,
pues cuando lo tuve, tire;
creyendo después recogerlo
alguien lo recogió primero
y sus heridas curó,
y ahora, verla sonreír de nuevo
después del daño que le hice,
mi castigo es no tenerla,
amarga pena es que tengo
pero siento merecerla,
pues ella al verme… en vez de maldecir, bendice.

Agua y sus formas

Diáfana serpentina indefinida,
irisadas tus crestas bailarinas;
avalanchas de azogue, repentinas,
eres hálito, liquido de vida.

Cortina húmeda de verde fiel,
collar de perlas de rocio en las flores;
paisajista el mejor de los pintores,
purificas espíritu y la piel.

Somos tu costilla, tu cimiente,
brizna, caricia celestial divina,
eres savia de tierra y de la gente;

incansable, fugaz y peregrina,
tu murmullo en el alma es que se siente,
¡eres hoja de daga damasquina!.

… Aquella noche

En aquella noche obscura,
sólo, una que otra estrella;
fue esa noche la más bella
bañada de pasión y de ternura.

Una noche de temores,
adentrándose a lo incierto;
el amor era lo cierto
y probamos la miel de mil amores.

Nos olvidamos de uno,
del pasado, del futuro;
por aquel presente ¡juro!,
sin tu amor no habrá presente ninguno.

Tocan la puerta… minutos,
y volaban los segundos;
dispersos cual vagabundos,
tan lentos como el caer de tu fruto.

Fruto, de pulpa jugosa,
corteza de terciopelo;
hermoso color canelo
era tu cuerpo de diosa.

Y la fuerza poderosa,
que te impulsa el sentimiento,
cuando dentro muy adentro;
sigues sin mirar atrás,
se olvida de ser fugaz,
cuando sale un ¡te quiero! de tu aliento.

No sabes

Es verdad que te perdí, y con eso
se pierde también miles de cosas,
por ejemplo se pierde lo tierno que es un beso,
y tantas cosas que contigo son hermosas.

No sabes amor cuanto me duele,
el extrañarte, el verte y saludarte,
tanto, que sería mejor morir si es que se puede,
morir de amor; ya que también de amor se muere,
y lo prefiero a estar solo y sin verte.

Sólo una cosa queda por hacer un tanto loca,
por qué si tu me quieres no te animas,
a estar nuevamente juntos como antaño,
y subirnos al amor hasta su cima
y juntos poder vivir lo bueno y malo año tras año.

Desdicha

Qué desdicha estar presente,
y de esta desdicha formar parte;
toda hermosa, tal cual estás enfrente,
y ansiosos mis labios por besarte.

Jugándome una broma el cruel destino,
apareciendo un nuevo amor que me ha cambiado;
y Cupido al corazón me dio con tino,
que infelizmente feliz me he enamorado.

Eres un tatuaje perenne y doloroso,
jamás podré arrancarte de mi lado;
te miro desde lejos y sollozo,
por sentirme inútil, tonto maniatado.

Eres como el aire, necesito de ti para poder vivir,
eres como el aire, que te escapas de entre mis manos cansadas por querer asirte;
eres como el aire, me acaricias pues aún siento tu sentir y como el aire también,
matas cuando ausente estás o intentas irte.

Eres un trozo de fuego que quema mis entrañas,
hirviendo mis palabras por decirte,
te extraño amor… ¿me extrañas?;

si de tus labios nace un si,
di, no me engañas y nunca de los nunca,
volveré jamás a herirte.

Todo daría

Daría ¡todo! por aquel instante,
cuando el orfebre destino nos unió;
y en la joya del amor nos engarzó,
ofuscando en su momento hasta el diamante.

Daría ¡todo! por aquel instante,
cuando la luna y su luz nos cobijó;
con estrellas nuestro lecho preparó,
fue atracción de cuerpos… fulminante.

Daría ¡todo! por aquel segundo,
en éxtasis jamás imaginado,
viajamos hasta el fin de nuestro mundo;

y la secuela que nos ha dejado,
es causa del amor bello y profundo,
que jamás partirá de nuestro lado.

Juramento

Te lo juro por mi vida,
por mi vida te lo juro;
no habrá muralla ni muro,
ni pared que nos divida.

Aunque se empeñe la gente,
con mentiras separarnos;
nunca impedirá el amarnos,
ni besarnos dulcemente.

Cada quien a su manera,
cada cuál con su amorío,
de nadie más es hastío,
de nadie más es la espera.

La felicidad es una,
por qué malgastarla en nada;
por qué jugar la trastada
de convertirla en ninguna.

Como esposo, como amigo,
o sea por lo que sea,
no evitarán que contigo;
quien me vea que me vea,
por siempre estarás conmigo
aunque nadie se lo crea.

Minuto de cielo

Enriquece a mi memoria,
dame un minuto de cielo;
dame por siempre consuelo
siendo en tu cuerpo una historia.

Una historia verdadera,
de aquéllas que dejan huella;
de cuento que sea muy bella
y sobre todo sincera.

Una historia de alegría,
exento de la tristeza;
que perdure en la cabeza
por la noche y por el día.

Donde los cuerpos se fundan,
en un crisol de pasiones;
y se templen emociones
siendo puñal con su funda.

Una historia de sabores,
donde lo dulce persista;
aunque el amargo resista
olvidando sinsabores.

Cúmpleme vida ese anhelo,
de ser historia en tu cuerpo;
pues no quisiera estar muerto
para el minuto de cielo.