Otro día más del padre y aquí estoy; recordándote como todos los días; recordando tu alegría, tu optimismo a la vida, tu ingenio y sobre todo tu visión a un futuro lleno de incertidumbre, mismo que hasta ahora, lo hemos sabido sortear, gracias a tus enseñanzas y tus obras que nos han servido de apoyo y respeto ante los demás y en ocasiones librado de males insospechados.
¡Felicidades, papá! Yo sé que estás con nosotros, y de todos recibe nuestro inmenso cariño y nuestros besos, así como nuestro eterno agradecimiento por forjarnos un futuro.
Te extrañamos cada momento de nuestra existencia, te sentimos en todos los rincones de nuestro corazón y te vemos en todas las estrellas del firmamento.
Nos cuidas, pues nos acompaña tu espíritu, mientras aquí en la tierra tu esposa, mi mamá hace hasta lo imposible para mantenernos unidos, así como tú lo hubieras deseado predicando tu ejemplo de olvidarnos de las envidias y recelos. ¡Te quiero mucho! ¡Te quiero mucho! ¡Te extraño mucho! ¡Te extraño mucho papá! Bendice nuestras acciones y alumbra nuestros pensamientos.
¡Te extraño mucho papá! ¡Te extraño mucho!
Junio del 97
