Te descubro quizá muy… muy lejana,
la esperanza no muere repentina,
mi silencio sin duda su asesina
y sin lucha jamás es que se gana.
Germinas en mi Edén bella manzana,
la pasión por tu piel, mi celestina,
mi sueño de tenerte no termina,
mi corazón hoy toca a tu ventana.
El mañana optimista me presume:
de tu pronta respuesta sosegada,
de inhalar de cerca tu perfume,
reflejar mi mirada en tu mirada,
y del beso ni se diga ya se asume
¡Atrévete! Tal vez… no pase nada.
