Me he escondido para verte,
cuando sales de tu casa;
pues ahora sé que tu raza
intenta de mi esconderte.
¿Por qué desdichada suerte,
me pasa lo que me pasa?;
ser yo la seria amenaza
del que muere por tenerte.
Pues teniéndote la tengo,
y al tenerla nada importa;
larga vida, vida corta,
sólo por ella mantengo.
Manteniendo la esperanza,
porque mires mi mirada;
reafirmar lo enamorada,
fingirlo cansa que cansa.
Y yo cansado me encuentro,
por amarte sin remedio;
que se acabe ya el misterio,
que ya termine ese cuento.
Que sepan que nos queremos,
que sepan todo de todo,
que jamás claudicaremos;
sin embarrarnos con lodo,
y nuestro amor uniremos,
y lo haremos de buen modo.
