Eres de ojos verdes, de piel morena,
y de pelo sedoso ensortijado;
llevando un corazón inmaculado
y una sonrisa dulce muy serena.
Mujer, quiero que sepas de mi pena,
que sin querer de ti, me he enamorado;
sin embargo también me lo he jurado
nunca tocar a una mujer ajena.
Son los simples caprichos del destino,
los que juegan conmigo a la ruleta,
ruleta de escoger este camino;
que me impiden llegar hacia tu meta,
y en lugar de escuchar hermoso trino,
oigo el pronto llegar de una saeta.
