Hoy vengo a felicitarte,
y estrecharte en un abrazo;
y decirte gran amigo
que siempre cuentas conmigo,
pues nos une un fuerte lazo.
Es el lazo del afecto,
de la amistad que nos ata;
gracias destino arquitecto
por ese nudo perfecto,
lazo que nadie desata.
Felicidades te digo,
por los ratos que pasamos;
a la vida la bendigo
por darte vida mi amigo,
y porque contigo estamos.
Y a la vida le he pedido,
que te colme de alegría;
que te nombre preferido,
que seas por todos querido,
que deje de ser tan fría.
Estamos aquí reunidos,
lo sentimos en el pecho;
tus amigos más unidos
y los más agradecidos,
por ser sincero y derecho.
Alcemos pues nuestras copas,
y mejor ya no le sigo;
con amistad nos arropas,
que se terminen las coplas,
dame esa mano mi amigo.
