Ladrones

Seré de un beso ladrón,
iré a robarme ese sueño,
en el pondré todo empeño,
en el pondré corazón,
después; pediré perdón,
por haberme procurado,
sin el permiso obligado
pero con justa razón,
la sublime tentación
de ver un sueño logrado.

¿Si ella fuera quien soñara?
que difícil le sería,
realizar esa alegría
¿pero qué tal si triunfara?
podré mirarle a la cara,
preguntarle qué se siente
cuando el corazón no miente,
que puede hacer lo anhelado,
que en ese instante ha triunfado,
sin importarle la gente.

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