Como la luna, tengo un lado en la conciencia obscura,
en ese lado guardo los sentimientos que debo de callar, y callo;
guardo la esencia de la pasión más pura,
e intento ocultar mis ansias por no aparentarte amor, mas fallo.
Fallo porque el amor sublime no se oculta,
porque mentir en el amor también es muerte;
porque a la suerte a nuestra suerte insulta,
porque me duele el tenerte y no tenerte.
Te tengo, pero no como te sueño a diario,
cuando sueño contigo te abrazo y nos amamos;
despierto y mi destino es lo contrario,
y a las ganas de vivir es que dudamos.
No importa que así sea vivir en esta vida,
todo minuto, ha valido la pena por aquello;
porque en el laberinto del amor más bello,
nos basta sólo el roce de un cabello.
Sólo tú, nadie más sabe lo que siento,
secreto que al corazón y al recordarte reta;
lo reta y cobarde dice:
cobarde soy, contesta y se maldice,
ya que sin tí los minutos son años en el tiempo.
